
La Superintendencia de Pensiones (Supén) calificará los fondos administrados por las operadoras de pensiones complementarias, pero los resultados de esa evaluación no serán públicos.
Así lo confirmó a La Nación José Luis Arce, presidente del Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif).
“No se ha pensado en que sea pública; poco aportaría probablemente al afiliado a los fondos, es más un instrumento interno del supervisor para orientar su gestión y formular medidas correctivas”, dijo.
La revisión se ampara en el Reglamento para calificar la situación financiera de los fondos administrados por los entes regulados, que comenzó a regir el pasado 19 de noviembre tras ser publicado en el diario oficial La Gaceta .
La nueva normativa realizará una supervisión preventiva para evitar que los fondos entren de manera abrupta en grado de irregularidad y pongan en riesgo el dinero de los afiliados. Así, Supén podrá contener cualquier tendencia hacia un progresivo deterioro.
Édgar Robles, jerarca de Supén, comentó que la confidencialidad está amparada en la Ley Orgánica del Banco Central .
“La intención del reglamento es no encontrarnos sorpresas de irregularidad financiera. Es una herramienta estrictamente para la Superintendencia”, dijo Robles.
Añadió que las primeras calificaciones integrales se podrán realizar en un año.
El análisis incluirá la revisión de riesgo de liquidez, tasas de interés, tipo de cambio, concentración y solvencia, entre otros.
La calificación de la Supén establece tres grados de normalidad y tres de irregularidad.
Para Marvin Rodríguez, gerente de Popular Pensiones, la supervisión dará más seguridad a los afiliados. Defendió que los resultados se mantengan solo entre la Supén y las operadoras de pensiones complementarias
Las operadoras administran ¢2,7 billones entre los regímenes obligatorio y voluntario.
