El Banco Central de Costa Rica (BCCR) publicó este martes los datos sobre la salud financiera de bancos, cooperativas y otras entidades del país, con corte al 2025, en su Informe Anual de Estabilidad Financiera (IAEF).
El documento señala que el Sistema Financiero Nacional (SFN) ha mantenido en los últimos años —incluido el 2025— niveles adecuados de solvencia y liquidez, pese a retos como la pandemia de covid-19 en 2020 y 2021, el marcado aumento en las tasas de interés en 2022 por presiones inflacionarias, y los procesos de resolución de Coopeservidores y Desyfin en 2024.
Asimismo, señala como desafíos adicionales la incertidumbre externa asociada al resurgimiento del proteccionismo comercial y a los distintos conflictos geopolíticos.
“Las pruebas de tensión aplicadas por el Banco Central desde una perspectiva macroprudencial, evidencian una capacidad aceptable del sistema para absorber choques adversos en un horizonte de doce meses”, detalla el comunicado del BCCR.
El objetivo del informe, según precisó el Banco Central, es brindar a las entidades financieras y al público información relevante sobre el desempeño del sistema. En esa línea, el análisis se centra en el comportamiento del Sistema de Intermediación Financiera Regulado (SIFR) del país y, en particular, en la evolución del Sistema Bancario Nacional (SBN).
Crédito crece menos pero su variación supera al PIB
Entre los hallazgos divulgados, el Banco Central señaló que el crédito al sector privado mostró en 2025 una desaceleración en su ritmo de crecimiento, particularmente a partir del segundo trimestre. No obstante, en términos reales, su variación superó la del producto interno bruto (PIB).
Al desagregar por moneda, el financiamiento en colones pasó de crecer un 5,7% en diciembre de 2024 a un 3,6% en igual mes de 2025.
En tanto, el crédito en moneda extranjera —principal impulsor del aumento total— redujo de forma gradual su expansión hasta un 6,3% al cierre de 2025, luego de alcanzar un máximo de 13,4% en agosto de 2024.
Menos deuda en dólares y freno a deudores con exposición cambiaria
El Banco Central también destacó la evolución de los préstamos a deudores con exposición cambiaria como un elemento relevante.
Tras mostrar un crecimiento positivo y sostenido desde mayo de 2023, y alcanzar un máximo de 22,9% en noviembre de 2024, estos créditos evidenciaron una marcada desaceleración a partir de diciembre de ese año, hasta situarse en un 3,5% al cierre de 2025.
Según la entidad, este comportamiento responde, entre otros factores, al menor costo relativo de endeudarse en moneda nacional frente a la extranjera, cuyas tasas se ubicaron cerca de cero o incluso en niveles negativos durante el último año.
Asimismo, influyeron los nuevos criterios prudenciales introducidos en 2023 para clasificar a los deudores con y sin exposición cambiaria, junto con una disposición transitoria que permitió reclasificaciones temporales mientras las entidades recopilaban la evidencia necesaria para aplicar la nueva metodología.
Consumo y tarjetas crecen fuerte y a plazos más largos
Por otra parte, el BCCR identificó un repunte en las colocaciones al sector privado en los segmentos de consumo y tarjetas durante los últimos años.
Estos financiamientos aumentaron su participación dentro del total de la cartera dirigida al sector privado en el sistema bancario. En el caso del crédito de consumo, además, se observa una extensión en los plazos de las operaciones.
Como resultado, se redujo la proporción de operaciones con vencimientos iguales o inferiores a cinco años: en colones pasó de 27,6% en 2022 a 23,3% al cierre de 2025, mientras que en divisa extranjera cayó de 38,2% a 20,6% en el mismo periodo.
Morosidad estable, pero señales de sobreendeudamiento
A nivel agregado, el BCCR indicó que los indicadores de calidad de la cartera crediticia se mantuvieron relativamente estables en el periodo analizado.
La mora amplia del Sistema de Intermediación Financiera Regulado se ubicó en torno al 11% en los dos últimos años, mientras que el indicador que mide los créditos con atrasos superiores a 90 días y en cobro judicial se mantuvo cercano al 2%.
En colones, este último indicador mostró un aumento, explicado principalmente por el deterioro en los préstamos de consumo y tarjetas.
Este comportamiento contrasta, según el Banco Central, con un entorno macroeconómico favorable —menores tasas de interés, inflación cercana a cero, mejora en ingresos y empleo, y crecimiento sostenido—, lo que sugiere posibles problemas de sobreendeudamiento, especialmente en esos segmentos.
Pruebas de tensión y nuevos riesgos bajo la lupa
El Sistema Financiero Nacional mantiene una capacidad adecuada para enfrentar escenarios adversos, asociados a riesgos de crédito, mercado, liquidez, refinanciamiento, liquidación y contagio, según los resultados de las pruebas de tensión que realiza el BCCR.
No obstante, la entidad afirmó que mantiene bajo vigilancia el rápido crecimiento del crédito en segmentos como consumo y tarjetas, el aumento de las captaciones de muy corto plazo y ciertos desajustes entre el financiamiento estable requerido y el disponible.
Este seguimiento, detalló el BCCR, se realiza en coordinación con las superintendencias financieras.
Además, el Banco Central identificó otros riesgos con posible impacto sistémico, como fallas en sistemas tecnológicos derivadas de ciberataques y efectos adversos vinculados a eventos climáticos extremos. Para atenderlos, la entidad aseguró que avanza en el desarrollo y fortalecimiento de metodologías orientadas a su medición y evaluación.