Carlos Cordero Pérez. 22 abril
Entre los requisitos de acceso a opciones de crédito se encuentra algún nivel de formalidad, sea ante la Caja Costarricense de Seguro Social, Tributación o, como en la imagen, en el Registro Pyme, del Ministerio de Economía. (Foto archivo)
Entre los requisitos de acceso a opciones de crédito se encuentra algún nivel de formalidad, sea ante la Caja Costarricense de Seguro Social, Tributación o, como en la imagen, en el Registro Pyme, del Ministerio de Economía. (Foto archivo)

Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) pueden optar por un menú amplio de líneas de financiamiento de diversas entidades financieras, sea para capital de trabajo, compra de activos, pago de pasivos e incluso atender dificultades por la crisis de la pandemia de la covid-12.

Aparte del cumplimiento de los requerimientos de financiamiento y los exigidos por la normativa de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), las entidades evalúan el negocio, su actividad productiva y algunas brindan acompañamiento permanente. Varias de ellas anunciaron facilidades de trámites y opciones a mipymes que no son sujetos de financiamiento tradicional.

“Los trámites son sencillos y el proceso es expedito. Brindamos crédito por medio de opciones a la medida, con asesoría personalizada y capacitación”, indicó Kattia Rojas, coordinadora de Mercadeo y Ventas de Fundecooperación para el Desarrollo Sostenible (Fundecooperación).

Las entidades consultadas reportan más de 64.100 mipymes a las que se les ha brindado más de ¢1.302 millones para operación, construcción, remodelación o reparación de instalaciones y compra de terrenos, infraestructura, equipos, maquinaria nueva o usada y vehículos de trabajo, entre otros.

Algunas también tienen líneas de crédito particulares para población vulnerable o para proyectos ambientales, agricultura, ganadería y emprendedoras. Fundecooperación también otorga financiamiento a organizaciones que brindan préstamos a mipymes.

Las entidades también subrayan que ofrecen diversos servicios de ahorro, inversión e incluso de adquisición de seguros.

Múltiples fuentes

Las entidades disponen de fondos propios, del Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD) o de organismos multilaterales, así como en algunos casos se apoyan en los programas de avales del SBD y del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS).

Las mipymes solicitantes deben ser negocios en operación y en algunos casos con experiencia (dos o más años), buen historial crediticio, referencias comerciales, permisos de operación, disponer de información de ingresos y gastos para demostrar capacidad de pago, y contar con garantías según el tipo de financiamiento, entre otros.

Se solicita, en la gran mayoría de las entidades, estar inscritas en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), el Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC).

Las entidades impulsan algunas facilidades e innovaciones. Por ejemplo, la Mutual Cartago de Ahorro y Préstamos (Mucap) lanzó un servicio en línea de información, trámites y presentación de documentos.

Coopeservidores presupuestó ¢22.000 millones para mipymes en este 2021, Desyfin anunció que dispone de ¢2.500 millones para financiar la adquisición de activos productivos y BAC Credomatic lanzó una tarjeta de crédito con fondos de SBD y aval del Fondo Nacional para el Desarrollo (Fonade).

El financiamiento se dirige a diversos sectores. Róger Conejo, director de Banca de Desarrollo Empresarial y Corporativo del Banco Popular, indicó que del total de operaciones el 34% se dirige a empresas de servicios y el resto se colocó en comercio (30%), agropecuario (25%) e industria (11%). Aquí los créditos son de ¢18,5 millones, en promedio.

Asimismo, hay líneas especiales. Coopeservidores brinda financiamiento a microempresas que realicen ventas por catálogo de la empresa El Éxito de Betancur, para negocios de franquicia y para iniciativas ambientales.

Banco Popular también cuenta con líneas para emprendedoras, cooperativas y asociaciones, ganadería, avicultura, palma aceitera, caña de azúcar, microfinanzas y proyectos ambientales.

La evaluación va más allá de los requerimientos usuales.

Leonardo Gamboa, gerente de servicios empresariales de Coopeservidores, dijo que se fijan en el impacto positivo de la mipyme en su zona de influencia y potencial de crecimiento y de generación de empleo. Además, la mipyme debe comprometerse a integrarse en los programas de acompañamiento de esta organización.

“Damos mucha importancia al encadenamiento productivo y el desarrollo económico de zonas marginales fuera de la Gran Área Metropolitana”, dijo Omar Jiménez, gerente de pymes y medios de pago de BAC Credomatic.