Óscar Rodríguez. 27 julio, 2018
Juan Carlos Corrales estuvo casi tres años como gerente general del Banco Nacional. Él deja la institución el próximo 31 de agosto, luego de acogerse a la pensión. En la imagen, durante una comparecencia, en febrero pasado, por el tema del crédito a Hidrotárcoles. Foto: Graciela Solis.
Juan Carlos Corrales estuvo casi tres años como gerente general del Banco Nacional. Él deja la institución el próximo 31 de agosto, luego de acogerse a la pensión. En la imagen, durante una comparecencia, en febrero pasado, por el tema del crédito a Hidrotárcoles. Foto: Graciela Solis.

Juan Carlos Corrales, gerente general del Banco Nacional de Costa Rica (BNCR) dejará su puesto el próximo 31 de agosto luego de acogerse a la pensión.

Ana Isabel Solano, presidenta de la Junta Directiva de la entidad financiera, confirmó a La Nación que a comienzos de julio el jerarca decidió optar por su derecho a la jubilación.

“Él decidió pensionarse por motivos personales, pues ya cuenta con los requisitos para jubilarse. La nota que nos envió (a la Directiva) es que se acoge a la jubilación a partir del 31 de agosto. Además, tiene 43 años de trabajar en el Banco. Él había valorado su salida, hace dos años, pero nos ayudó a sostener el Barco”, recalcó Solano.

La jerarca dijo que la decisión de Corrales fue personal y no estuvo relacionada con temas polémicos enfrentados por la institución en los últimos años, como los créditos problemáticos otorgados a Yanber, Casa Blanca e Hidrotárcoles.

“Él (Corrales), desde hace casi un año, viene con una decisión tomada, pero ahora solo la concreta”, afirmó Solano.

La Junta tomó el acuerdo de iniciar un concurso externo para designar al próximo gerente general de la entidad, para lo cual se contratará a una empresa especialista en reclutamiento.

Solano enfatizó que el salario del próximo jerarca será fijado según la directriz presidencial de un tope máximo de ¢9,5 millones por mes.

Corrales se convierte así en el segundo miembro de la alta gerencia del BNCR que deja el cargo este año, luego de la salida de Bernardo Alfaro, subgerente de Riesgos y Finanzas, el pasado 15 de junio, para asumir la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef).

Juan Carlos Corrales fue designado como gerente general, el 14 de setiembre del 2015, en sustitución de Fernando Naranjo quien dejara el cargo voluntariamente, en enero de ese año.

Corrales Salas ingresó con 18 años a trabajar al Banco Nacional, el 29 de marzo de 1975, según el registro de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef). Él es de los miembros de la alta gerencia con más años de laborar en la institución financiera.

Corrales es contador privado e ingeniero agrónomo. Además, tiene un máster en Administración de Negocios con Énfasis en Finanzas y Banca. En la entidad financiera ha ocupado puestos como director regional, gerente de oficinas y subgerente general de Desarrollo.

Durante este tiempo a cargo del banco más grande de Costa Rica, Corrales Salas enfrentó episodios polémicos como la decisión de reducir paulatinamente la publicidad de la institución en el diario La Nación debido a publicaciones sobre la intención de algunos directivos de acaparar las juntas directivas de las subsidiarias.

Así como el cierre repentino de las cuentas del Grupo JCB, de Juan Carlos Bolaños, luego de que por el Banco Nacional ingresaran entre $19,5 millones y $22,7 millones devueltos a Sinocem Costa Rica desde China por el proveedor de cemento de la empresa.

Resultado de la entidad

El BNCR es la entidad financiera más grande del país con un activo total de ¢7 billones a diciembre anterior.

Durante la gestión de Corrales al frente de la institución, el 2016 fue el año de la ganancia más alta, con ¢53.018 millones.

Sin embargo, el 2017 y parte de este año han sido impactados debido al incremento de las provisiones por el deterioro de la cartera de crédito.

En especial, por el crédito de $117,5 millones dado a Hidrotárcoles para la construcción de la planta Capulín San Pablo en Turrubares.

Dicha estimación generó, no solo la reducción de las utilidades, sino también el aumento de la morosidad en la institución.

Los datos de la Sugef muestran que el indicador de mora se elevó a 4,18%, en mayo; y 4,32%, en junio.

Es la primera vez en cinco años que la mora de la institución financiera estatal supera el 3%, considerado por la Superintendencia como el límite máximo prudente.

El indicador de morosidad mide la proporción del saldo de la cartera de crédito directo que se encuentra en impago a más de 90 días y en cobro judicial.

Nota del editor: esta información fue actualizada a las 2:00 p. m. con datos financieros del BNCR.