
El déficit financiero del Gobierno, que mide la diferencia entre ingresos y gasto total, volvió a reducirse en diciembre del 2025 frente al mismo mes del año anterior, al pasar de 3,7% a 3,4% del producto interno bruto (PIB).
Según el más reciente informe del Ministerio de Hacienda sobre las finanzas acumuladas entre enero y diciembre del 2025, la mejora obedeció a un aumento interanual de 0,8% en los ingresos y a una disminución de 5% en el pago de intereses, en comparación con el cierre del 2024.
Al término del 2025, el desembolso por intereses ascendió a ¢2.254.848 millones, equivalente a 4,4% del PIB. Este monto fue 5% inferior al registrado un año antes, cuando sumó ¢2.374.400 millones (4,8% del PIB).
La variación implicó una reducción de ¢119.551 millones (0,2% del PIB), explicada por menores erogaciones tanto en deuda interna como externa, que cayeron 3,3% y 11,5%, respectivamente.
En cuanto al superávit primario, a diciembre del 2025 se ubicó en 0,9% del PIB. Este saldo se obtuvo tras restar al total de ingresos, que alcanzó ¢7.470.558 millones (14,4% del PIB), el gasto primario, que fue de ¢6.982.638 millones (13,5% del PIB).
El gasto total, por su parte, cerró en ¢9.237.486 millones, lo que representa una disminución interanual de 0,3% frente a los ¢9.263.765 millones contabilizados al finalizar el 2024. En términos absolutos, equivale a ¢26.279 millones menos, principalmente por el menor pago de intereses, que registró una caída de ¢119.551 millones (5%).
En contraste, se observaron incrementos en remuneraciones, bienes y servicios, inversión de capital y concesión neta de préstamos.
Para la divulgación de este nuevo corte de cifras fiscales, el Ministerio de Hacienda aclaró que el Banco Central de Costa Rica (BCCR) actualizó el año base de las cuentas nacionales de 2017 a 2022 y reconstruyó las series históricas bajo esta nueva referencia metodológica, lo que modifica el nivel estimado de la producción.
La principal consecuencia, informó Hacienda, fue que la razón de deuda/PIB cerró en 60,4% el año pasado, es decir, un alza de 1,5 puntos porcentuales (p.p.) respecto al 58,9% del 2024.
En consecuencia, los indicadores fiscales expresados como porcentaje del PIB podrían mostrar variaciones respecto a los consignados en informes o boletines previos. Estas diferencias responden, según el fisco, exclusivamente al cambio en el año base y no a ajustes en los datos fiscales.
¿Cómo se comportaron los ingresos y gastos?
Según el Ministerio de Hacienda, los ingresos totales alcanzaron ¢7.470.558 millones al cierre del 2025, lo que significó ¢60.497 millones más que en el mismo periodo del 2024, equivalente a 0,1% del PIB.
Por rubros, los ingresos tributarios aumentaron 0,7%, al pasar de ¢6.576.752 millones a ¢6.623.186 millones. Las contribuciones sociales crecieron 4,8%, de ¢588.916 millones a ¢617.089 millones; los no tributarios avanzaron 1,7%, de ¢182.897 millones a ¢186.009 millones; y los ingresos de capital registraron el mayor incremento, con un alza de 116,1%, al subir de ¢7.602 millones a ¢16.429 millones.
En el caso de los tributos, el aumento fue de ¢46.434 millones. Del total recaudado, 37% provino del impuesto sobre ingresos y utilidades; 36,3% del IVA; 9,3% del impuesto único a los combustibles; y 17,3% de otras cargas.
Los ingresos de capital —14,6% del total de ingresos— pasaron de ¢7.602 millones a ¢16.429 millones, es decir, ¢8.827 millones adicionales. Hacienda atribuyó el incremento a transferencias del INA y a convenios Japdeva-Conavi para obras en la Ruta Nacional 240 y el puente sobre el río La Estrella.
En contraste, las transferencias corrientes disminuyeron 48,3% en comparación con el mismo periodo del 2024, al pasar de ¢53.894 millones a ¢27.845 millones.
En materia de egresos, aunque el gasto total acumulado disminuyó por el menor pago de intereses, se registraron aumentos en remuneraciones, bienes y servicios, inversión de capital y concesión neta de préstamos.
La partida de remuneraciones creció ¢46.892 millones al cuarto trimestre del 2025 frente al mismo lapso del 2024. Del total ejecutado (¢2.872.033 millones), el 83,3% correspondió a sueldos y salarios, y el 16,7% a cargas sociales.
En bienes y servicios, el desembolso alcanzó ¢371.491 millones, con un alza interanual de 6,8%, equivalente a ¢23.803 millones adicionales.
La inversión de capital aumentó ¢71.737 millones respecto al año previo, impulsada principalmente por mayores transferencias financiadas con recursos externos, que crecieron ¢48.452 millones (76,4%).