Marvin Barquero. 9 diciembre, 2019
El último fenómeno climático que afectó al agro fue el déficit hídrico de los primeros meses del 2019. Por esa razón, la nueva póliza incluye los riesgo del cambio climático. Aquí, una finca afectada en Tierra Blanca, Cartago, en mayo de este año. Foto: Rafael Pacheco
El último fenómeno climático que afectó al agro fue el déficit hídrico de los primeros meses del 2019. Por esa razón, la nueva póliza incluye los riesgo del cambio climático. Aquí, una finca afectada en Tierra Blanca, Cartago, en mayo de este año. Foto: Rafael Pacheco

Una nueva modalidad de seguro agrícola, la cual se activa al concretar préstamos con el Banco Nacional, se anunció la mañana de este lunes 9 de diciembre, luego de una coordinación entre la entidad financiera, el Instituto Nacional de Seguros (INS) y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

Este tipo de seguro cubrirá actividades como banano, café, palma aceitera, piña, caña de azúcar, forestales, raíces y tubérculos, hortalizas y frutales, guayabita del Perú y plantas ornamentales, informó el Banco Nacional en un comunicado.

Además, la modalidad de seguro agrícola incluye daños causados por la sequía, inundaciones, plagas y enfermedades, con lo cual se adecua a las condiciones del cambio climático, destacaron las tres instituciones, al presentar este sistema.

El seguro se contrata al momento de concretar un crédito agrícola con el Banco Nacional, con lo cual se facilita el trámite y se agiliza su obtención. Se dará una tarifa preferencial y trámites simplificados, afirmaron las entidades.

Los ingenieros del INS realizarán la inspección en campo de manera posterior a la concresión de la póliza. Estas visitas se harán de manera aleatoria, según la nueva modalidad.

La protección entra en vigencia desde el momento en que el producto esté germinado o transplantado en el campo. Finalizará cuando el producto se coseche, de acuerdo con el comunicado.

Las pólizas de seguro agropecuario han tenido algunas dificultades en el país, en vista del alto riesgo de esas actividades, las cuales han sido golpeadas en año recientes por los fenómenos del clima.

Al presentar la modalidad nueva de seguro, las entidades recordaron que en el 2017 la tormenta Nate causó pérdidas por unos ¢13.788 millones en el sector agrícola, al afectar unas 6.553 fincas y a un poco más de 8.000 productores.

Anteriormente, en el 2016, el huracán Otto causó pérdidas entre los agricultores por ¢18.409 millones. Este fenómeno afectó 2.661 fincas y 2.185 productores, según los informes finales preparados por el MAG.

Más recientemente, las bajas precipitaciones del invierno del 2018 y la sequía de verano del 2019 causaron lo que se denominó un déficit hídrico y afecto varias regiones, en especial donde se cultivan hortalizas, como la parte alta de Cartago.

Por esa condición y ante el cambio climático, la nueva modalidad de póliza incluye el riesgo de los fenómenos naturales.

El MAG realizó la actualización de costos de producción y rendimientos productivos de más de 100 actividades agropecuarias, en todas las regiones y con la participación de los técnicos de la entidad, explicó el ministro de esa cartera, Renato Alvarado.