Marvin Barquero. 6 octubre, 2017

San José.

El suministro al país de arroz y frijoles, dos de los productos centrales en la dieta del costarricense, está garantizado por las existencias y porque se autorizaron importaciones sin pagar impuestos, pese a que estos dos cultivos fueron de los más afectados por las lluvias causadas por la tormenta tropical Nate.

Así lo señaló la tarde de este viernes seis de octubre el Ministro de Agricultura y Ganadería (MAG), Luis Felipe Arauz, luego de ofrecer un informe preliminar de las oficinas regionales de ese despacho, con un recuento de áreas inundadas por el impacto de la tormenta.

En Parrita (foto) y en Guanacaste las plantaciones de arroz quedaron inundadas. El Instituto Nacional de Seguros reportó 85 reclamos por cosechas perdidas.
En Parrita (foto) y en Guanacaste las plantaciones de arroz quedaron inundadas. El Instituto Nacional de Seguros reportó 85 reclamos por cosechas perdidas.

Los reportes establecen que las áreas mayores inundadas son de pastos, café, arroz y caña, mientras que no hay detalle de las zonas de palma aceitera, pues los funcionarios no han logrado entrar, especialmente en el Pacífico Central y la región Brunca (sur del país) por estar incomunicadas.

Mientras tanto, la Cámara Nacional de Transportistas de Carga (Canatrac) llamó a suspender los servicios si no son extrictamente necesarios, según su director ejecutivo, Francisco Quirós.

Agregó que la situación con el transporte de productos hacia los puestos fronterizos y los muelles era difícil aunque no caótica o crítica ese viernes. Explicó que en Peñas Blancas, frontera norte, había una fila de unos tres kilómetros de furgones, la cual se formó porque el jueves el puesto aduanero se quedó sin servicio eléctrico.

Canatrac calcula que por el territorio costarricense circulan diariamente unos 500 tránsitos (camiones o unidades) de transporte de carga.

(Video) Afectación en Ingenios El Viejo, Taboga y Catsa

Por regiones

El ministro Arauz explicó que la institución no ha logrado realizar un recuento general, pero este viernes solicitó un informe preliminar a algunas regiones.

Por ejemplo, detalló, en la región Chorotega (Guanacaste) se recibieron reportes de 80.000 hectáreas de pasto inundadas, 19.000 hectáreas de caña de azúcar, de frijol y maíz 1.200 hectáreas y de sandía 129 hectáreas.

En el caso del arroz, solo en Guanacaste hay informes de afectación en granos que aún no se han determinado en 3.461 hectáreas. Aquí, explicó el ministro, el tema es que el grano estaba a punto de cosecharse. "Si la tormenta hubiera entrado una semana más tarde, ellos se salvan y hubieran sacado la cosecha. Es una situación muy triste y muy complicada para los productores", dijo Arauz.

Pese a ese impacto y a problemas con otras 250 hectáreas a punto de cosechar en Parrita, el ministro aseguró que hay una reserva alimentaria suficiente de este producto y que se había cosechado una parte en Guanacaste antes de la tormenta, lo cual garantiza el abastecimiento.

Al seguir con el recuento, el ministro detalló que en la región Huetar Norte solo se presentaron problemas en fincas de Upala, pero no se ha logrado entrar porque siguen incomunicadas. Igual sucede en la región Brunca (sur) donde hay dificultades con arroz, palma aceitera y pastos, pero las fincas se mantienen aisladas.

Entre tanto, en el Valle Central Oriental (incluye Cartago y Los Santos) se reportan daños de diverso calibre en 12.000 hectáreas de café, 1.500 de pastos, 200 hectáreas de papa, 50 de cebollas y 80 de hortalizas (entre chile, tomate, repollo, zanahoria, chayote).

En los cantones del Pacífico Central se contabilizan efectos en papaya, sandía, limón mesino, plátano, caña de azúcar y pastos, aunque en áreas de menor tamaño que las de las otras regiones.

El MAG señaló que hay preocupación por la cosecha cafetalera del cantón de Pérez Zeledón, una zona de maduración temprana, donde ya están en recolección. Dijo que las lluvias causaron caída de granos y que el fuerte impacto de las lluvias causó daños en caminos por donde se transporta la cosecha.

Además, el MAG recibió reportes de 80.000 cabezas de ganado que están en situación de vulnerabilidad, es decir, que pueder ser afectadas en cualquier momento, además de la muerte confirmada de seis bovinos.