Los atrasos de más de 20 días, en los trámites en Costa Rica, de los dos primeros embarques de aguacate procedentes de República Dominicana inquietan a las autoridades de ese país.
El embajador dominicano en Costa Rica, Octavio Lister, señaló que el primero de los embarques de la fruta tardó 23 días en proceso de trámites para ingresar y el segundo 20 días.
Según Lister, en Estados Unidos el trámite se tarda máximo tres días y en Europa un día. Pero si se quiere comparar con algo más cercano, continuó el diplomático, en El Salvador el tiempo de trámite es de tres días y en Panamá de dos días.
Además, enfatizó, los productos perecederos que Costa Rica envía a Dominicana se nacionalizan en solo cuatro o cinco días.
El embajador dejó claro que no quieren ni deben meterse en los asuntos internos de Costa Rica.

Empero, adujo, la preocupación es porque se complica darle la opción el consumidor de un nuevo aguacate más apetitoso y por las posibles pérdidas que sufran las empresas importadoras.
La primera alarma de la inquietud de Dominicana la dio el ministro consejero de la embajada del país caribeño en Costa Rica, Luis Kalaff Sánchez.
Las quejas fueron respaldadas por la Cámara de Exportadores e Importadores de Productores Perecederos, pues algunos de sus miembros están importando la fruta del país del Caribe.
Randall Benavides, presidente de esa cámara, explicó que esta variedad de aguacate criollo dominicano es un poco más perecedero que las variedades Hass.
Esa condición propia de la fruta causa que si se mantiene mucho en muelle y en almacén fiscal se madura y obliga a venderla rápidamente o se pierde.
Las dos partes se reunieron el miércoles 14 de diciembre con el Servicio Fitosanitario del Estado (SFE). Aunque en los atrasos en el ingreso intervienen también otras entidades, como la Dirección General de Aduanas, Benavides afirma que el atasco más fuerte se da en el SFE.
Sin embargo, Arlette Vargas, subdirectora del SFE, aseguró que el primer embarque tardó en trámites solo cinco días en lo que tiene que ver con esa entidad.
En el segundo, agregó, hubo un problema adicional porque el importador no había hecho el trámite de permisos de importación, lo que no atañe al SFE.
Según Vargas, un trámite de cinco días es un tiempo razonable, más si se toma en cuenta que en el intermedio hubo un fin de semana, pues se hizo entre el 17 y el 22 de noviembre pasados.
El resto de días se habrían dado en trámites con otras entidades que controlan el ingreso.
Además, los primeros seis contenedores de productos nuevos se deben enviar sin discriminación a análisis de residuos. Luego se escoge al alzar para inspección.
