Agro

Cafetaleros tratan de revivir plan para cultivar variedad Robusta y generar empleo en zonas bajas

Las cámaras de Cafetaleros, de Tostadores y de Exportadores estiman que podría generar unos 2.000 puestos directos en Upala, San Carlos, Pacífico central, Sarapiquí y las llanuras de Guanacaste

Los gremios de productores, de exportadores y de tostadores de café intentan revivir el proyecto de cultivar en Costa Rica el grano de la variedad Robusta, considerada de menor calidad y con precios más bajos que la Arábica.

Esa actividad generaría alrededor de 2.000 empleos directos en zonas donde se necesita trabajo, como Upala, San Carlos, el Pacífico central, Sarapiquí y las llanuras de Guanacaste, según las cámaras Nacional de Cafetaleros, de Exportadores de Café y Nacional de Tostadores.

Desde mayo del 2018 se publicó un decreto en el que se eliminó una prohibición para el cultivo del Robusta, pero se supeditó a una investigación completa para determinar su viabilidad. Esa normativa fue publicada por el Gobierno por medio del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

El decreto puso en manos del Instituto del Café de Costa Rica (Icafé) ese proceso de ensayos previos a las siembras comerciales, pero hasta hoy no se ha iniciado.

Ronald Peters, director ejecutivo de la Cámara de Exportadores de Café, explicó que los gremios pretenden que se aligeren esas investigaciones, pues aseguran que el cultivo del café Robusta tiene grandes ventajas para Costa Rica. Peters también fue director ejecutivo del Icafé.

Falta de presupuesto

La actual directora ejecutiva del Icafé, Xinia Chaves, argumentó que esa entidad no ha iniciado las investigaciones que menciona el decreto de mayo del 2018, pues carece de presupuesto.

Advirtió de que para cumplir con ese objetivo, la entidad debería hacer un reajuste presupuestario y trasladar fondos de otros programas.

“En este momento no existen los recursos para financiar esas investigaciones, que se tardarían entre cinco y ocho años si se quieren tener datos serios”, alegó Chaves.

El Icafé reconoció que hay al menos dos empresas privadas que solicitaron autorización para realizar ensayos con este tipo de café. Una de ellas haría propiamente la investigación previa, pero otra solicitó realizar siembras comerciales.

En vista de que las políticas agropecuarias son potestad del Gobierno y ante la existencia tanto de solicitudes para ensayos como para finca comercial, Chaves dijo que pidieron una reunión al actual jerarca del MAG, Renato Alvarado.

El objetivo es fijar una ruta a seguir, basada en las normas del decreto en el que se autoriza la siembra. La fecha de la reunión no se ha fijado.

Este lunes 24 de mayo de mayo se trató de buscar la posición del ministro Alvarado, pero su asesoría de prensa dijo que no podría hablar hasta este martes, pues tenía participación en juntas directivas y luego fue llamado a un encuentro en Casa Presidencial.

La siembra de ese tipo de café se prohibió en Costa Rica en 1988, como una medida para evitar el ingreso de la broca, un insecto que causa fuertes daños al grano, principalmente al Robusta.

Pese al veto a esa variedad, esa plaga apareció en plantaciones de la variedad Arábica, en diciembre del 2000, por lo cual la justificación fitosanitaria ya no se sostenía.

Sin embargo, Costa Rica había empezado una estrategia de mercadeo de su café a escala mundial basada en la alta calidad, una característica propia de los arábicos. Por eso, pasaron casi dos décacadas antes de que se abriera la discusión para volver a las variedades de Robusta, hasta que en mayo del 2018 el decreto eliminó la prohibición.

Costa Rica produce, por lo tanto, solo café Arábica, considerado de muy alta calidad, pero sus cosechas se han visto disminuidas. En el periodo 2020-2021, el volumen cerró en 1.887.000 fanegas en fruta (igual cantidad de sacos de 46 kilos de grano beneficiado), mientras que en la primera mitad de la década de los años noventa lograba 3,5 millones de fanegas por periodo.

Eso sucedió por el desplazamiento de cafetales para desarrollos inmobiliarios en zonas altas del Valle Central, por lo que se considera que sembrar el grano en partes bajas elevaría los volúmenes nuevamente.

Visiones

Según Ronald Peters, la siembra de café Robusta no solo ocupará tierras bajas con respecto al nivel del mar, diferentes a las altas que requiere el Arábica (por encima de los 900 metros sobre el nivel del mar), sino que también podría atraer a unos 2.400 productores y generar alrededor de 2.000 empleos directos.

“En momentos en que Costa Rica busca nuevas opciones de cultivos, esta es una gran alternativa, pues ese tipo de café ya tiene mercado internacional asegurado”, declaró el representante de los gremios.

Agregó que el cultivo se realizaría en zonas donde hay tierra disponible y donde hay altas necesidades de empleo.

El vocero de la Cámara Nacional de Cafetaleros, Enrique Carvajal, también argumentó que la generación de puestos y el mercado están seguros.

“La agricultura del café demanda trabajo tanto de profesionales y técnicos, como operativos y mano de obra de campo y recolección, además de los trabajos que se derivan de la activación económica de las regiones, el proceso industrial, encadenamientos resultantes y familias productoras incorporadas”, detalló.

Empero, Xinia Chaves, del Icafé, argumentó que las investigaciones no solo deben determinar las zonas de viabilidad para el cultivo, sino también los resultados económicos.

Recordó que hay criterios generales en el sentido de que las zonas bajas son aptas, pero es necesario probar cuáles son los rendimientos reales y el comportamiento a la luz de los suelos, el clima, el agua y otros elementos en cada zona.

Los ensayos probarían nuevos patrones de la variedad Robusta importados de países con amplio desarrollo. Chaves afirmó que el Icafé intentó traer material genético de República Dominicana, pero el plan se quedó en el cumplimiento de todos los requisitos solicitados por el Servicio Fitosanitario del Estado (SFE).

Además, el café Robusta tiene precios más bajos que el Arábica en el mercado internacional, por lo cual también es necesario determinar aspectos de inversión y de ingreso, declaró la directora ejecutiva del Icafé.

Otro aspecto es que el decreto exige realizar por separado el beneficiado o proceso industrial del Robusta y del Arábica, tomando en cuenta la necesidad de no afectar la estrategia del país de colocar café en mercados de calidad.

Aunque su cotización y calidad es menor, la demanda del café Robusta se ha fortalecido en los últimos años, pues muchas empresas realizan mezclas en la presentación del producto final. Según los gremios cafetaleros, un 40% de la demanda mundial en este momento es de Robusta.

Además, dijeron, ese tipo de café es menos susceptible a enfermedades y más adaptado al cambio climático, por lo que su demanda de agroquímicos es menor. Aseguraron que los principales países productores han probado que puede ser más rentable que el Arábica, lo que da perspectivas muy positivas para su cultivo.

Marvin Barquero

Periodista en la sección de Economía. Realizó sus estudios de Comunicación en la Universidad de Costa Rica. Escribe sobre temas de producción y de comercio exterior.