
El precio internacional de la urea, insumo básico para fabricar fertilizantes, se duplicó en el último año. Esa tendencia se agudizó hace un mes con el inicio del conflicto geopolítico en Medio Oriente. Esto impacta directamente al sector agropecuario costarricense.
Según datos de referencia internacional, la urea pasó de $385 por tonelada a finales de marzo del 2025 a $750 este 30 de marzo, lo que representa un alza del 95%. Desde el inicio de la guerra en Irán, el pasado 28 de febrero, el incremento fue del 43,5%, cuando se ubicaba en $522,5.
Los insumos agropecuarios (fertilizantes y agroquímicos) ya venían subiendo en el último año, pero el conflicto en Medio Oriente complica aún más el panorama del agro, de acuerdo con varios representantes del sector y analistas.
El escenario luce complicado. A esto se suma la apreciación del colón frente al dólar, que impulsa las importaciones de productos agropecuarios, afecta la producción nacional y eleva los costos, especialmente en el sector exportador.
El índice mensual de actividad agropecuaria (Imagro) refleja esa caída. El sector registró resultados interanuales negativos durante tres meses consecutivos —entre julio y setiembre del 2025 (último dato disponible)—, según el Banco Central de Costa Rica (BCCR).
La situación empeora en los productos agrícolas, que acumulan 13 meses en negativo. En el caso de los exportables, la serie muestra una de sus caídas más pronunciadas durante ocho meses.
A eso se suma que el precio del petróleo superó los $100 por barril el 31 de marzo en el mercado WTI de Estados Unidos, referencia para Costa Rica.
Al inicio del conflicto se ubicaba en $67,02 y cerró el último día de marzo en $102, lo que equivale a un incremento del 52,2% en apenas un mes.
‘Tiro de gracia’
Óscar Arias Moreira, presidente de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA), advirtió que el alza en el precio del crudo y del gas natural tiene efectos inmediatos en el agro: encarece el uso de maquinaria para preparar el suelo de cara a las siembras de mayo y junio, eleva los costos logísticos de exportación y dispara el costo de los fertilizantes.
“Nuestros productos van a ser menos competitivos por estos costos adicionales. Esto, aunado al tipo de cambio, es un tiro de gracia de gran magnitud para el sector que está diezmado. Vamos a empezar a contabilizar despidos masivos y más cierres de fincas”, externó Arias.
También señaló que, cuando los precios de los insumos suben de forma inmediata, su reducción suele ser lenta. “El sector agro ya no aguanta más”, reclamó.
¿Por qué las alzas?
La Cámara de Insumos Agropecuarios indicó que el conflicto en Medio Oriente encarece los insumos importados, especialmente los provenientes de Europa y Asia.
Esto incluye abonos granulados —base de la producción agrícola—, materias primas para alimentación animal (maíz, soya, entre otros) y minerales para suplementos nutricionales.
“La menor oferta de estos materiales a nivel internacional ha generado incrementos sostenidos en sus precios”, aseguró la Cámara.
En Costa Rica, los insumos de mayor demanda incluyen abonos granulados, insecticidas, fungicidas, herbicidas, abonos foliares y suplementos minerales para la producción pecuaria.
A esto se suman otros factores: el acceso limitado al Mar Báltico durante el invierno y el incremento del gas natural en el hemisferio norte. Todo esto presiona al alza los precios internacionales, destacó la Asociación de Formuladores y Comercializadores de Agroinsumos (Asoagro).
Los efectos
La Cámara de Insumos consideró que el panorama es complejo. La combinación de mayores costos y posibles restricciones en la oferta podría generar más presión en el corto y mediano plazo. Si el conflicto se prolonga, los efectos podrían intensificarse.
Algunos abonos granulados, como la urea, registran incrementos superiores al 50% en las últimas semanas.
El ministro de Agricultura y Ganadería (MAG), Víctor Carvajal, lo confirmó: “Las fórmulas con alto contenido nitrogenado están subiendo de precio y posiblemente continuarán subiendo en las próximas semanas”.
El presidente del BCCR, Róger Madrigal, por su parte, advirtió que el alza en el crudo encarecerá el transporte y se trasladará a otros bienes y servicios, generando inflación de costos.
Madrigal indicó que alimentos, fertilizantes y materias primas incidirán en los precios en el mediano plazo.
Asoagro estima que todo el sector agropecuario se verá afectado, especialmente los cultivos que se siembran durante los meses del conflicto, como piña, café, banano y hortalizas, principales productos agrícolas de exportación del país.
En el 2025, los tres primeros representaron el 13% de las exportaciones totales, que alcanzaron $22.855 millones.
También se prevé una tendencia al alza en minerales para ganado y materias primas para concentrados, impulsada por el encarecimiento energético y la menor disponibilidad de insumos.
Carvajal indicó a La Nación que trabajan en reformas para agilizar el registro de fertilizantes importados y garantizar el abastecimiento.
“En este momento la prioridad es contar con la materia prima y que no tengamos ningún faltante de productos que comprometa la producción nacional”, externó.
Alimentación en riesgo
Renzo Céspedes, especialista en comercio exterior y consultor en el sector agropecuario, explicó que el gas natural resulta clave en la producción de urea.
El bloqueo en el estrecho de Ormuz genera riesgos de desabastecimiento de insumos agropecuarios. Céspedes advirtió que, además del alza de precios, la producción agrícola mundial podría verse afectada, especialmente en cereales como trigo, arroz, soya y cebada.
Por su parte, Óscar Arias alertó sobre un deterioro en la seguridad alimentaria en Costa Rica, que podría agravarse por la subida en los costos de importación ligados al precio del crudo.
Fertilizantes en jaque
Marco Araya, economista del Instituto del Café de Costa Rica (Icafé), señaló que la caficultura enfrenta un momento complejo por el tipo de cambio, la caída de precios internacionales y ahora el impacto del conflicto.
Por el estrecho de Ormuz transita el 49% de las exportaciones globales de urea y el 30% del amoníaco, insumos clave para fertilizantes.
La urea aporta nitrógeno, mientras que el amoníaco permite producir fosfato diamónico, esencial para el fósforo en las plantaciones. Este último ronda los $660 por tonelada. El cloruro de potasio, otro insumo clave, se ubica cerca de $370 por tonelada. Todos han subido de precio.
Araya dijo que la urea resulta fundamental en la caficultura porque mejora la productividad. La primera fertilización se realiza con las lluvias de mayo.
El costo de fertilizantes representa entre el 10,8% y el 12,4% de la estructura de costos del café, según la productividad por hectárea.
Agroquímicos afectados
Román Macaya, empresario de insumos agrícolas, explicó que los agroquímicos derivados del petróleo se ven directamente impactados por el alza del crudo.
Esto incluye ingredientes activos, coadyuvantes, solventes y empaques fabricados con resinas derivadas del petróleo.
Otro efecto es el aumento en los fletes. “Ya los costos están afectados. Muchos de los insumos que utilizamos para formular agroquímicos dejaron de cotizar, ya no hay visibilidad de los precios”, indicó.
Macaya advirtió que el impacto será inmediato, impulsado tanto por la apreciación del colón como por el aumento de costos.
También propuso fomentar un mercado más competitivo de insumos, por ejemplo, permitiendo la comercialización de productos genéricos para presionar los precios a la baja y evitar los monopolios.
Logística interrumpida
La interrupción de las cadenas de suministro también pesa. Eder Villalobos, profesor de Logística de la Universidad de Costa Rica (UCR), señaló que la disrupción en el estrecho de Ormuz genera presión en el mercado.
Varias navieras ya anunciaron pausas temporales o ajustes en sus rutas, lo que incrementa la incertidumbre en el comercio marítimo global, indicó el especialista.
Duayner Salas, exviceministro de Comercio Exterior, advirtió que el encarecimiento y la inseguridad en el transporte marítimo afectarán la mayoría de los bienes que comercializa Costa Rica.
Además, el conflicto podría desordenar las cadenas globales de valor y elevar la incertidumbre económica.
Salas dijo que la incertidumbre es el efecto sistémico más delicado porque afecta la confianza de los mercados internacionales.
En esa línea, Asoagro coincidió en que la incertidumbre se convierte en el principal factor que distorsiona los precios, incluso por encima de variables como el clima o los costos energéticos.
“Tiene más impacto que otras situaciones, ese efecto es más que el precio en firme de la disminución de la oferta global. Cuando el conflicto se hace mediático se dispara ese índice de incertidumbre. Lo importante es que no se vislumbra un desabasto de productos”, indicó Asoagro.
Colaboró Luis Enrique Brenes.
