
El cometa C/2024 E1 (Wierzchos) alcanzará su perihelio el 20 de enero de 2026 y abrirá una ventana de observación que se extenderá hasta inicios de marzo, de acuerdo con el calendario astronómico publicado por Star Walk, una de las plataformas de seguimiento de objetos celestes más utilizadas por observadores aficionados y profesionales.
Durante las semanas cercanas a esa fecha, el cometa será visible principalmente desde el hemisferio sur, muy bajo sobre el horizonte suroeste, poco después del atardecer, según las simulaciones de posición y visibilidad recogidas por The Sky Live.
Las predicciones sobre su brillo no son unánimes. Star Walk señala que, en el escenario más optimista, el cometa podría alcanzar una magnitud cercana a 5 alrededor del perihelio. Sin embargo, The Sky Live, con base en cálculos del JPL Horizons, ofrece estimaciones más conservadoras, que sitúan su brillo entre magnitud 8 y 9 durante buena parte de su periodo observable.
La magnitud es la escala que utiliza la astronomía para medir el brillo aparente de un objeto visto desde la Tierra. Se trata de una escala inversa: cuanto menor es el número, más brillante es el objeto.
Bajo cielos oscuros, el ojo humano puede distinguir objetos de hasta magnitud 6. Por encima de ese valor, se requiere ayuda óptica. Por eso, cuando plataformas como Star Walk y The Sky Live sitúan a C/2024 E1 entre magnitudes 8 y 9, están indicando que no será visible a simple vista y que su observación dependerá de binoculares o telescopios pequeños, además de un horizonte despejado.
¿Dónde y cuándo buscarlo?
Alrededor del 20 de enero, el cometa se encontrará a unos 22 grados del Sol, lo que limita su visibilidad debido al resplandor solar, según los cálculos geométricos difundidos por Star Walk. En ese momento, aparecerá muy bajo sobre el horizonte suroeste, aproximadamente una hora después de la puesta del Sol, una condición que exige cielos despejados y un punto de observación sin obstáculos.
Más adelante, cerca de su máxima aproximación a la Tierra el 17 de febrero, el cometa volverá a ser accesible también desde el hemisferio norte, especialmente desde latitudes cercanas a los 42 grados norte y más al sur, de acuerdo con el mismo servicio. Para entonces, su brillo habría disminuido hasta alrededor de magnitud 9, pero con una mejor separación angular respecto al Sol.
Un visitante observado desde lejos
El cometa C/2024 E1 fue descubierto el 3 de marzo de 2024 por el astrónomo polaco Kacper Wierzchos, a partir de imágenes del Mount Lemmon Survey, cuando el objeto se encontraba a unas 8 unidades astronómicas del Sol, según los registros de descubrimiento astronómico citados por Star Walk.
Esa detección temprana permitió observaciones científicas excepcionales. En 2024, el cometa fue observado por el telescopio espacial James Webb, que obtuvo el primer espectro infrarrojo de actividad lejana en un cometa de período largo, cuando C/2024 E1 aún se encontraba a más de 7 unidades astronómicas del Sol, según un estudio publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society Letters.
De acuerdo con ese trabajo, liderado por investigadores europeos y estadounidenses, el espectro reveló hielo de agua en la coma y una actividad impulsada principalmente por dióxido de carbono, incluso a distancias donde el hielo de agua no debería sublimarse de forma eficiente.
El mismo análisis destaca la ausencia de emisiones de monóxido de carbono, un compuesto más volátil, lo que sugiere que el cometa pudo haber perdido ese material en etapas tempranas de su evolución, antes de quedar almacenado en la nube de Oort.
Aunque no será un cometa brillante ni dominante en el cielo, C/2024 E1 representa una oportunidad singular por su órbita hiperbólica, que indica que solo atravesará el sistema solar una vez antes de perderse en el espacio interestelar.