
Una investigación de la Universidad de Exeter, en el Reino Unido, alertó sobre un riesgo para la salud pública mundial. Las personas con tuberculosis pueden sufrir una infección más agresiva por el hongo Cryptococcus neoformans, causante de meningitis fúngica.
El estudio se publicó el 23 de febrero en la revista Journal Medical Microbiology. El equipo analizó qué ocurre cuando el hongo coincide en el organismo con la bacteria Mycobacterium tuberculosis, responsable de la tuberculosis. Los resultados indicaron que la presencia simultánea de ambos microorganismos empeora la evolución clínica.
Un hongo clasificado como prioridad crítica
El C. neoformans infecta a los humanos por la inhalación de esporas presentes en el ambiente. La fuente más común es el excremento de aves. El hongo se instala primero en los pulmones. En algunos casos invade el sistema nervioso central y provoca meningitis fúngica, una enfermedad grave.
Estimaciones de 2020 asociaron esta infección con cerca de 112.000 muertes en el mundo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyó al Cryptococcus neoformans entre los cuatro hongos de “prioridad crítica” en su Lista de Patógenos Fúngicos Prioritarios, publicada en octubre de 2022.
Cambios que aumentan la virulencia
El equipo del Centro de Micología Médica del MRC partió de una hipótesis. Los científicos plantearon que la convivencia con micobacterias podía modificar el comportamiento del hongo.
El autor Orlando Ross, candidato a doctorado en la Universidad de Exeter, explicó en un comunicado que la coinfección produciría células con cambios en tamaño y forma. Estas alteraciones aumentarían el peligro del microorganismo.
Los experimentos confirmaron esa sospecha. En presencia de micobacterias el hongo mostró cambios en la densidad celular, mayor diversidad de formas y modificaciones en el tamaño de la cápsula externa. Esta cápsula protege al hongo y facilita su evasión del sistema inmunológico.
Algunas de estas variaciones se asocian con mayor virulencia, es decir, con más capacidad de causar daño en el huésped.
Sistema inmunológico con menor capacidad de respuesta
Los investigadores simularon en laboratorio el entorno de un pulmón con coinfección. En ese escenario las células del sistema inmunológico enfrentaron más dificultad para contener el crecimiento del hongo cuando ya existía tuberculosis.
Ross indicó que ambos patógenos suelen aislarse en pacientes de regiones endémicas. Sin embargo, no se había analizado el impacto de uno sobre el otro. El hallazgo mostró que la presencia simultánea de bacterias y hongos en el pulmón agrava el cuadro clínico.
El estudio señaló que la tuberculosis puede facilitar que el hongo adopte un comportamiento más agresivo. Este panorama resulta especialmente preocupante en países donde ambas infecciones son frecuentes.
Próximo paso en la investigación
Los autores aclararon que los resultados provienen de modelos de laboratorio. El siguiente paso será validar los hallazgos en modelos animales. El objetivo es comprender cómo actúa la coinfección en un sistema inmunológico completo y en entornos más complejos del huésped.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
