
Los días de la especie de tortugas gigantes ( Geochelone abigdoni ) de las islas Galápagos , en Ecuador, podrían no estar contados, como se ha temido.
Hasta ahora, el único ejemplar vivo de esta especie es el conocido Solitario George, de 105 años.
Este animal, de 145 centímetros de largo, fue uno de los que acompañó e inspiró al inglés Charles Darwin su teoría de la evolución. Esta tortuga es considerada todo un ícono de la conservación y es una importante fuente de donaciones para Galápagos.
La tortuga George vive en cautiverio desde 1972 y convive con dos tortugas hembras de otras especies muy similares desde 1993. Sin embargo, no se había apareado desde hace unos 36 años y ya sus cuidadores se habían resignado a que no tenía apetito sexual.
No obstante, esta semana, funcionarios del Parque Nacional Galápagos –Patrimonio de la Humanidad desde hace 30 años– revelaron que George se apareó, logró fecundar y está esperando crías.
Los ecuatorianos encontraron que una de las tortugas hembras (de la especie Geochelone Beck ) con las que convive George anidó nueve huevos, de los cuales hay tres huevos sanos. Esta noticia abre una nueva esperanza para esta especie en peligro de desaparecer de la faz de la Tierra. “La verdad es que habíamos renunciado a la posibilidad de que George pudiera reproducirse. Ahora renace la esperanza de evitar que la especie se extinga”, dijo Washington Tapia, del parque nacional Galápagos.
Ahora lo que resta es cuidar los huevos y esperar que de ellos eclosionen las tortuguitas. Los huevos fueron colocados en incubadoras: uno a 28 grados Celsius y dos a 29,5.
La temperatura en el nido determina el sexo de la cría. Cuando la temperatura sube de 29 grados Celsius, de los huevos solo nacen tortugas hembras y a 28 grados Celsius, machos.
“Se debe esperar entre 120 y 130 días para conocer si los huevos son fértiles y eclosiona algún animal de allí”, explicaron los científicos. Tapia aclaró que si nacen machos habría que esperar varias generaciones para poder obtener individuos puros de la especie gigante, lo que implicaría siglos, considerando la longevidad de las tortugas y su madurez sexual.