
Un equipo internacional de astrónomos confirmó la existencia de una de las galaxias más oscuras conocidas hasta ahora. El objeto, denominado Candidate Dark Galaxy-2 (CDG-2), se ubica en el cúmulo de Perseo y fue identificado gracias a datos del telescopio espacial Hubble y del telescopio espacial Euclid.
El estudio, publicado en The Astrophysical Journal Letters, describe a CDG-2 como una galaxia extremadamente tenue cuya detección no comenzó por su luz estelar difusa, sino por un pequeño grupo de cuatro cúmulos globulares muy juntos entre sí. Según los autores, es la primera galaxia descubierta únicamente a partir de su población de cúmulos globulares.
Una galaxia casi invisible
Las llamadas galaxias ultradifusas se caracterizan por su brillo superficial muy bajo y gran tamaño físico. En este caso, CDG-2 resultó aún más extrema.
Los investigadores aplicaron un método estadístico que busca sobredensidades de cúmulos globulares que no pertenezcan a ninguna galaxia brillante conocida.
Con ese enfoque, el equipo detectó inicialmente tres cúmulos globulares muy próximos entre sí. Posteriormente, con un catálogo fotométrico más sensible, identificaron un cuarto objeto y reforzaron la señal estadística. La probabilidad de que esta agrupación sea producto del azar dentro del medio intergaláctico resultó extremadamente baja.
Confirmación con luz extremadamente tenue
En un paso adicional, los científicos combinaron dos visitas de imagen del Hubble y analizaron nuevos datos del telescopio Euclid. Ambos conjuntos revelaron emisión difusa extremadamente débil, pero estadísticamente significativa, alrededor de los cuatro cúmulos globulares.
La coincidencia en morfología entre los datos de Hubble y Euclid aportó, según el artículo, evidencia casi definitiva de que CDG-2 es una galaxia real y no solo una agrupación fortuita.
El estudio concluye que CDG-2 podría ser la galaxia más dominada por cúmulos globulares descubierta hasta ahora y una de las más dominadas por materia oscura registradas.
Una galaxia casi completamente oscura
El análisis preliminar indica que CDG-2 tiene una luminosidad equivalente a la de aproximadamente 6 millones de estrellas similares al Sol. Los cúmulos globulares aportan al menos 16% del contenido luminoso visible del sistema.
En términos de masa total, alrededor de 99% estaría compuesto por materia oscura, una forma de materia que no emite, refleja ni absorbe luz.
El estudio plantea que gran parte de la materia normal necesaria para formar estrellas, principalmente gas hidrógeno, pudo haber sido despojada por interacciones gravitacionales con otras galaxias dentro del cúmulo de Perseo.
Los cúmulos globulares poseen una densidad estelar muy alta y están fuertemente ligados por gravedad, lo que los hace más resistentes a la disrupción gravitacional. Por eso funcionan como marcadores confiables de estas galaxias casi invisibles.