
El telescopio espacial Hubble captó en detalle una región de formación estelar de la nebulosa Trífida, ubicada a unos 5.000 años luz de la Tierra, informó la NASA con motivo del aniversario 36 del lanzamiento de la misión, que se conmemora el 24 de abril.
La imagen muestra una porción de una gran burbuja de gas y polvo moldeada durante al menos 300.000 años por los vientos de varias estrellas masivas situadas fuera del campo de visión. Según la NASA, esos vientos continúan empujando y comprimiendo la nube, lo que activa nuevas fases de formación de estrellas.
Hubble ya había observado esta escena en 1997. La nueva toma, realizada 29 años después, permite identificar cambios en la nebulosa en escalas de tiempo humanas. La NASA indicó que esta comparación también fue posible por el uso de una cámara mejorada, con mayor sensibilidad y un campo de visión más amplio, instalada durante la misión de servicio 4.
La observación se concentra en una nube de gas y polvo de color marrón rojizo cuya forma recuerda la cabeza y el cuerpo ondulado de una babosa marina. En su extremo izquierdo aparece parte de Herbig-Haro 399, un chorro de plasma expulsado de manera periódica por una protoestrella joven alojada en esa zona.
Los cambios detectados en ese chorro permiten a los investigadores medir la velocidad de los flujos y establecer cuánta energía inyecta la protoestrella en su entorno. Esos datos aportarán información sobre la interacción entre las estrellas recién formadas y las regiones que las rodean.
En el lado derecho de la estructura principal también se observa otra estrella joven. La NASA señaló que un arco verde situado sobre ella podría ser evidencia de que un disco circunstelar está siendo erosionado por la radiación ultravioleta de estrellas masivas cercanas. El área más despejada alrededor de esa protoestrella sugiere que su proceso de formación podría estar cerca de concluir.
La imagen también muestra otras estructuras asociadas con actividad estelar joven. Entre ellas figuran líneas anaranjadas y rojas que podrían corresponder a un contrachorro, así como una línea ondulada cerca del centro de la escena que aparenta desplazamiento y que podría haber sido expulsada por otra estrella en formación oculta por el polvo.
En la parte superior izquierda se aprecia una región azulada donde la visión es más clara. La NASA explicó que allí la intensa radiación ultravioleta de estrellas masivas arrancó electrones del gas cercano y produjo un resplandor, mientras los vientos limpiaron el polvo del entorno y dieron forma a la burbuja.
En la esquina derecha de la imagen se concentra el polvo más denso. Algunas de las estrellas visibles en ese sector podrían no pertenecer a esta región de formación estelar y estar, en cambio, en primer plano.
La agencia espacial añadió que las zonas más densas de material alojan protoestrellas ocultas en luz visible y que, con el paso de millones de años, el gas y el polvo de la nebulosa desaparecerán hasta dejar solo estrellas formadas.
