
Un telescopio espacial de la NASA observó un comportamiento inusual en el cometa interestelar 3I/ATLAS, al detectar moléculas orgánicas y un marcado aumento de brillo meses después de su paso más cercano al Sol. El hallazgo se registró en diciembre de 2025 y amplió el conocimiento científico sobre estos raros objetos procedentes de otros sistemas estelares.
La observación la realizó la misión SPHEREx, que utilizó instrumentos infrarrojos para analizar la composición del cometa. Los datos confirmaron la presencia de metanol, cianuro y metano, compuestos orgánicos que, aunque en la Tierra se asocian a procesos biológicos, también pueden formarse por vías no biológicas en el espacio.
El análisis reveló además un aumento significativo del brillo del cometa dos meses después de su máxima cercanía al Sol. Este fenómeno se relacionó con la liberación de gases como agua, dióxido de carbono y monóxido de carbono, expulsados cuando el hielo del núcleo comenzó a sublimarse con mayor intensidad.

Los científicos explicaron que, aunque el calentamiento solar alcanza su punto máximo en el perihelio, la actividad interna puede retrasarse. El calor tarda en penetrar las capas externas del cometa, lo que provoca que el hielo profundo se active semanas o meses después, como ocurrió con 3I/ATLAS.
En observaciones previas, realizadas en agosto de 2025, SPHEREx había detectado una coma dominada por dióxido de carbono y pequeñas cantidades de agua. Sin embargo, en diciembre el entorno del núcleo mostró una actividad mucho más intensa y diversa, alimentada por hielo subsuperficial mezclado con material rocoso y orgánico.
Investigadores del Johns Hopkins Applied Physics Laboratory señalaron que el cometa pasó miles de millones de años en el espacio interestelar, expuesto a radiación cósmica que pudo endurecer su superficie. El calentamiento progresivo permitió que capas internas, hasta ahora intactas, liberaran compuestos primitivos del sistema solar temprano.
Los datos también indicaron la expulsión de fragmentos rocosos de gran tamaño, lo que explica que el cometa solo presentara una cola de polvo pequeña y de forma alargada. Las partículas eran demasiado pesadas para ser arrastradas a grandes distancias por la presión de la radiación solar.
La misión SPHEREx, gestionada por el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA y con participación del California Institute of Technology, lanzó el telescopio en marzo de 2025. Su objetivo principal consiste en estudiar el origen del universo, la evolución de las galaxias y la distribución de hielo y moléculas orgánicas en la Vía Láctea.
El cometa 3I/ATLAS se descubrió el 1.° de julio de 2025 por el sistema ATLAS en Chile. Su alta velocidad y trayectoria confirmaron su origen interestelar, lo que lo convirtió en apenas el tercer objeto de este tipo detectado al atravesar el sistema solar.