
La fuerza de descarga del inodoro no depende solo del volumen de agua de la cisterna. En muchos casos, cuando el arrastre resulta débil o irregular, la causa se ubica en los pequeños orificios ocultos bajo el borde interno de la taza. Estos conductos, conocidos como chorros de borde o rim jets, dirigen el agua en forma circular para limpiar y vaciar el sanitario.
Con el paso del tiempo, estos orificios acumulan sarro, cal y minerales presentes en el agua. La obstrucción no siempre genera fallas visibles. Sin embargo, provoca descargas lentas o incompletas. También favorece la proliferación de bacterias en zonas de difícil acceso.
Un análisis de The Spruce, medio especializado en mantenimiento doméstico y plomería, indicó que los rim jets obstruidos figuran entre las causas más frecuentes de descargas ineficientes. Este problema suele pasar desapercibido durante la limpieza habitual del baño.
¿Cómo identificar y limpiar los chorros del inodoro de forma segura?
Identificación de obstrucciones
Coloque un espejo pequeño bajo el borde interno del inodoro. Ilumine los orificios con una linterna. Las manchas claras y escamosas indican sarro o cal. Las manchas oscuras o negras sugieren presencia de bacterias. Un flujo irregular o con poca fuerza confirma la obstrucción.
Preparación del área
Realice una limpieza general previa del inodoro. Ventile el baño. Use guantes y, de ser posible, gafas de protección.
Eliminación de bacterias con cloro diluido
Si observa manchas oscuras, mezcle una parte de cloro por diez partes de agua. Retire la tapa del tanque. Vierta la solución en el tubo de rebose, ubicado en el centro del tanque. Deje actuar cerca de cinco minutos. Accione la descarga para limpiar los chorros desde el interior.
Eliminación de sarro con vinagre caliente
Ante depósitos minerales, caliente vinagre blanco hasta que esté tibio. No lo hierva. Vierta el vinagre en el tubo de rebose. Deje reposar al menos treinta minutos. Accione la descarga para arrastrar los residuos desprendidos.
Limpieza manual de los orificios
Con ayuda del espejo, introduzca con cuidado un palillo de madera, clip plástico o herramienta no metálica en cada chorro. Realice movimientos suaves y controlados. Evite objetos metálicos. Estos pueden dañar el esmalte.
Verificación del resultado
Accione la descarga dos o tres veces. Observe si el flujo recupera su forma circular y aumenta la potencia. Un descenso uniforme del agua confirma una limpieza efectiva.
Prevención a largo plazo
Realice esta limpieza cada tres o cuatro meses. En zonas con agua dura, rica en calcio y magnesio, considere sistemas antical. Evite pastillas químicas dentro del tanque. Estas deterioran las piezas internas.
Advertencia importante
Nunca mezcle cloro y vinagre en un mismo proceso. Esta combinación produce gases tóxicos peligrosos para la salud.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
