
Las parejas emocionalmente inteligentes no se distinguen por evitar los conflictos. La diferencia radica en la forma en que enfrentan los desacuerdos, regulan sus emociones y fortalecen el vínculo. Especialistas en psicología coincidieron en que estas habilidades permiten construir relaciones más seguras, incluso durante los momentos difíciles.
La inteligencia emocional en una relación no depende de mantenerse siempre de buen humor ni de evitar las discusiones. La psicóloga Susan Albers, de Cleveland Clinic, explicó que consiste en la capacidad de permanecer disponible desde el punto de vista emocional para la pareja. La directora de la carrera de Psicología de la Universidad San Ignacio de Loyola, Claudia Cortez Chávez, añadió que este tipo de vínculo busca proteger el bienestar de ambas personas.
Los especialistas señalaron que una relación puede mantenerse durante años por razones prácticas, como la convivencia, la familia o las responsabilidades compartidas. Sin embargo, cuando falta la conexión emocional, la relación suele perder cercanía y conocimiento sobre las preocupaciones, metas o necesidades actuales de la otra persona.
Los seis hábitos que fortalecen la relación
Escucha activa y empatía
La escucha activa es uno de los principales pilares de estas relaciones. La psicóloga ocupacional Janet León, de Mapfre, indicó que las parejas emocionalmente inteligentes procuran conversar sin distracciones y buscan comprender tanto las palabras como las emociones de la otra persona.
La psicóloga Antonella Galli, de la Clínica Ricardo Palma, agregó que validar los sentimientos fortalece la confianza y favorece una mayor intimidad emocional.
Validación emocional
La psicóloga Aída Arakaki, de Clínica Internacional, explicó que validar las emociones no exige compartir el mismo punto de vista. Consiste en reconocer que la otra persona atraviesa una situación difícil y ofrecer acompañamiento.
Por su parte, la psicóloga Ruth Kristal, de Sanna Clínica San Borja, señaló que este apoyo puede expresarse mediante palabras, gestos de afecto o incluso con el silencio compartido.
Responsabilidad emocional
Según Janet León, asumir responsabilidad emocional implica reconocer el origen de las propias emociones y evitar responsabilizar automáticamente a la pareja por el malestar.
Cuando el conflicto sí se relaciona con la relación, la comunicación debe centrarse en expresar sentimientos y necesidades sin descalificar a la otra persona. Susan Albers añadió que la inteligencia emocional no consiste en reprimir emociones, sino en expresarlas sin agresión.
Manejo del conflicto
Las parejas emocionalmente inteligentes regulan sus reacciones antes de responder impulsivamente. Janet León indicó que hacer una pausa antes de continuar una conversación evita que el conflicto aumente.
De acuerdo con Susan Albers, después de un desacuerdo también resultan importantes las acciones de reparación, como ofrecer disculpas sinceras, demostrar afecto o compartir tiempo de calidad.
Conocer el mundo interno de la pareja
Ruth Kristal explicó que ninguna persona puede adivinar lo que siente su pareja. Por esa razón, recomendó expresar con claridad preocupaciones, temores, necesidades y experiencias personales para fortalecer la confianza y la cercanía.
Respetar los límites emocionales
La psicóloga Antonella Galli afirmó que las parejas emocionalmente inteligentes comunican con claridad los límites que consideran importantes. Además, el docente de Psicología de la Universidad Científica del Sur, Paul Brocca, señaló que conservar espacios personales y actividades individuales ayuda a fortalecer la relación sin perder la individualidad.
Cuando estos hábitos fallan
Los especialistas coincidieron en que ninguna pareja está libre de errores. Sin embargo, Paul Brocca advirtió que la incapacidad para reconocer errores o pedir disculpas puede convertir los conflictos en patrones repetitivos.
Ruth Kristal añadió que el orgullo puede impedir una reparación emocional genuina. Según Aída Arakaki, cuando esto ocurre es frecuente que las parejas sientan que conversan, pero no logran comprenderse.
El efecto del estrés externo
De acuerdo con Ruth Kristal, muchas personas descargan el estrés cotidiano en el espacio donde se sienten más seguras. Cuando esa conducta se vuelve habitual, el malestar termina afectando la relación.
Aída Arakaki indicó que pequeños gestos diarios, como compartir tiempo, conversar y expresar afecto, ayudan a evitar que el estrés externo deteriore el vínculo.
Una habilidad que puede desarrollarse
La psicóloga Susan Albers aseguró que la inteligencia emocional puede aprenderse mediante decisiones conscientes y práctica constante.
Entre las recomendaciones mencionó agradecer diariamente algún aspecto positivo de la pareja, dedicar al menos 15 minutos al día para conversar sobre temas distintos a las responsabilidades cotidianas y tomar en cuenta la opinión de la otra persona antes de adoptar decisiones importantes.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
