
Un hombre retirado de Canadá desarrolló una rueda hidráulica doméstica capaz de producir energía de forma continua mediante la fuerza natural de un río. El sistema evita la construcción de represas y reduce la necesidad de instalar costosos bancos de baterías.
Marc Nering construyó el dispositivo en su vivienda ubicada en la provincia canadiense de Columbia Británica. Su diseño aprovecha la corriente del río Cheakamus y alcanza una producción de hasta 36 kilovatios por hora por día, según la información suministrada.
El proyecto nació después de su jubilación. Nering rediseñó antiguos manuales de molinos mediante un software especializado. El proceso permitió crear una estructura fabricada con aluminio y acero, preparada para soportar tensión mecánica.
La base de la rueda se instaló sobre una plataforma de hormigón junto al río. El sistema genera entre 800 y 900 vatios de potencia constante.
La tecnología también permite enviar los excedentes de energía a la red eléctrica mediante un convertidor.
Cómo funciona la rueda hidráulica
El sistema requiere una condición específica para operar. El agua del río debe alcanzar una velocidad mínima de tres metros por segundo.
Esa representa la principal limitación del diseño.
A diferencia de los sistemas solares o eólicos, que dependen de cambios climáticos, la rueda funciona gracias a la energía cinética que produce el flujo natural y continuo del agua.
La corriente mantiene el movimiento de forma permanente.
Los problemas técnicos que enfrentó el inventor
Durante el desarrollo aparecieron dificultades en el funcionamiento del aparato.
Las correas y los rodamientos metálicos no respondieron como se esperaba dentro del ambiente acuático. Las piezas provocaron inconvenientes para el rendimiento adecuado de la estructura.
La solución surgió mediante componentes antiguos.
Nering incorporó rodamientos de madera de guayacán, los cuales mostraron mayor resistencia y una mejor adaptación bajo el agua en comparación con el acero.
El reto ambiental y las conversaciones con comunidades
El inventor también buscó reducir cualquier impacto sobre el entorno natural.
El proyecto pasó por reuniones, trámites y discusiones en distintos niveles institucionales. El proceso incluyó revisiones municipales, provinciales y federales.
Además, la iniciativa participó en consultorías ambientales y conversaciones con comunidades indígenas.
El objetivo consistió en demostrar que el sistema no alteraba el ecosistema.
Las evaluaciones determinaron que la rueda no modificaba el flujo natural del río. Ese resultado influyó en grupos locales de kayakistas que mantenían dudas sobre la viabilidad del proyecto.
En la actualidad, este diseño ya se replicó y forma parte de nuevos proyectos energéticos en distintos países.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
