Irene Rodríguez. 4 marzo, 2018
Realizar actividades como escribir, leer o juegos de palabras (como crucigramas o sopas de letras) ayuda a mantener activa la mente.
Realizar actividades como escribir, leer o juegos de palabras (como crucigramas o sopas de letras) ayuda a mantener activa la mente.

Uno de cada tres adultos mayores de Santo Domingo de Heredia podría tener algún tipo de deterioro cognitivo.

Esta es una conclusión preliminar de un estudio piloto realizado en dicho cantón, cuyo objetivo era probar la herramienta de análisis y ver si se tenía la capacidad de extender la investigación a nivel nacional.

En esta zona de Heredia, los datos revelaron que el 7,9% de los participantes sufre de un deterioro cognitivo "probable", y el 25,7%, de uno "posible".

¿En qué se diferencian? El deterioro "probable" es cuando las señales de pérdida de memoria, atención y funciones básicas son claras y solo hace falta un diagnóstico médico para confirmarlo.

Por otra parte, el daño "posible" indica que hay indicios de que puede presentarse algún mal, pero no se cumple aún con todas las características, por lo que deben hacerse más valoraciones.

El estudio lleva por nombre 10/66. La denominación se da porque, al inicio de este proyecto mundial, en 1999, solo el 10% de las investigaciones sobre alzhéimer en el mundo se realizaban en países donde vivía el 66% de quienes sufrían este trastorno neurológico.

Costa Rica es el primer país centroamericano en realizar esta investigación, la cual es parte del Plan Nacional para la Enfermedad de Alzheimer y Demencias Relacionadas 2014-2024.

Analizar el estado mental de los adultos mayores es de vital importancia, pues ayudará a tomar mejores decisiones sobre políticas públicas para esta población.

Datos de la Clínica de la Memoria del Hospital Nacional de Geriatría señalan que hay unos 25.000 pacientes con alzhéimer en Costa Rica, pero estimaciones de la Asociación Costarricense de Alzhéimer y Demencias Asociadas (Ascada) indican que pueden ser hasta 50.000.

"La mejor forma de saber hacia dónde apuntar es si tenemos datos que nos hablen de cómo están nuestros adultos mayores", dijo en una entrevista anterior Zulema Villalta, directora ejecutiva de la Comisión Nacional de la Persona Adulta Mayor (Conapam).

Según explicó Norbel Román, director de Ascada y coordinador de la investigación, se escogió Santo Domingo de Heredia para el plan piloto por ser un cantón donde hay sitios urbanos y rurales, y en el que la población usualmente se mantiene estable en un mismo lugar de residencia.

"Vimos que el país sí es capaz de lograr este tipo de estudios a nivel nacional y podremos saber las causas y características, los factores de riesgo y la condición de los ciudadanos con algún tipo de deterioro", detalló Román.

El objetivo es hacer un "estudio cohorte" en todo el país, para visitar a los participantes cada dos años durante una década. Para ello se cuenta con el apoyo del Gobierno, a través del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt), y de la Fundación Bill y Melinda Gates, que brindará apoyo para conseguir fondos internacionales.

"No queremos encarecer los costos del país", aclaró Román.

La idea de los investigadores es comenzar el estudio definitivo en el 2019, pero para ello deben contar primero con los fondos necesarios.

¿Qué más se vio en el piloto?

En este estudio se halló que casi todos los adultos mayores tienen el apoyo de otra persona, y solo uno de cada 10 vive solo.

No obstante, en su mayoría son acompañados por otro adulto mayor. La edad promedio de quienes viven con las personas estudiadas es de 66,3 años.

"La idea no solo es que las personas tengan compañía, sino que vivan en ciudades que sean amigables con ellos, que tengan servicios cerca, que puedan caminar por aceras con rampa, que haya actividades que puedan disfrutar. Eso también implica un compromiso de los gobiernos locales", afirmó el investigador.

Lo rescatable de este tipo de proyecto es que no solo se tendrán los datos del plan piloto y del estudio definitivo, sino que cada dos años se contará con información nueva para el análisis de quienes toman decisiones en materia de políticas públicas para este segmento de ciudadanos.

"Al cabo de diez años ya vamos a tener el panorama más claro y saber cómo está la salud mental y cognitiva de esta población", indicó Román.

¿Qué se busca medir?

La investigación busca entender los signos del deterioro mental y las demencias (de las cuales el alzhéimer es la más común); para tal efecto se utilizan diversos cuestionarios y pruebas clínicas.

Estas herramientas de investigación buscan determinar no solo las características de las demencias, sino también los factores de riesgo relacionados. Algunos de estos aspectos son:

  • Riesgo genético de alzhéimer. Se busca en sangre genes y proteínas asociadas con este trastorno.
  • Factores de deterioro cognitivo: memoria, atención, concentración, habilidad para realizar actividades cotidianas.
  • Párkinson. El estudio de esta enfermedad neurológica no está contemplado dentro del 10/66. Sin embargo, Costa Rica quiso incluirlo porque también es un mal observado en esta población. Un estudio anterior, hecho también en Santo Domingo de Heredia, mostró que esta afección es tres veces mayor en este cantón herediano que en el promedio mundial.
  • ¿Quiénes son los cuidadores? ¿Cómo están ellos? ¿Con qué herramientas cuentan?

"Envejecer es como ir en un tren. Todos estamos montados en ese tren. Los más viejos van montados en vagones más adelante que los jóvenes, la idea es que todos vayamos cómodos y podamos estar alegres y moviéndonos", manifestó Román.

"El asunto es: ¿este tren es equitativo para todo el país? ¿Es lo mismo en los lugares de menor desarrollo humano? El estudio va a darnos herramientas para saber cómo está la situación, con el fin de poder trabajar para que el tren sea más equitativo", añadió.

El próximo paso del estudio consiste en ir a una comunidad rural para tener datos comparativos entre esta y una zona urbana.

¿Cómo proteger su memoria?

Aunque no hay una forma de evitar en un 100% el alzhéimer u otras demencias (el componente genético puede tener peso), sí hay algunas prácticas que las personas pueden realizar para bajar el riesgo de estas manifestaciones.

Hable más de un idioma. El bilingüismo no solo previene el alzhéimer: en los casos en los que una persona sí desarrolla el mal, este va más lento en quienes dominan más de un idioma, en comparación con los que solo hablan uno.

¡Muévase! Estar activo y en movimiento relaja la mente y genera hormonas que ayudan al cerebro; además, evita males como la hipertensión y la diabetes, que son factores de riesgo para la demencia.

Dedíquele un rato a pasatiempos. Haga crucigramas, sudokus, escriba, juegue con palabras o converse con la gente.

Aprenda. No importa el tema, busque un curso de cualquier materia; lea, pregunte a conocidos sobre aspectos que usted ignora.

Coma bien. Para mejorar el funcionamiento del cerebro, consuma muchas frutas, verduras y proteínas, y pocas grasas y azúcares.

¡Hidrátese! El agua es vital para mantener nuestro cuerpo y mente en balance.