Irene Rodríguez. 23 septiembre
En esta fotografía los gemelos Samuel y Ezequiel Núñez Badilla están con Jose Francisco, su hermano mayor. Fotografía tomada del Facebook Samuel y Ezequiel, unidos por amor
En esta fotografía los gemelos Samuel y Ezequiel Núñez Badilla están con Jose Francisco, su hermano mayor. Fotografía tomada del Facebook Samuel y Ezequiel, unidos por amor

Los gemelos Samuel y Ezequiel Núñez Badilla cumplen este domingo siete meses de la cirugía que los separó. Los menores, hoy de dos años y nueve meses, nacieron unidos por sus cabezas y compartían venas, arterias, piel y parte del tejido cerebral.

Para celebrarlo, su madre, Evelyn Badilla, compartió a través de la red social Facebook nuevas fotografías de los menores. En una de ellos aparecen con Jose Francisco, el hijo mayor de esta familia oriunda de Fila Pinar de Coto Brus, cerca de la frontera con Panamá. Esta es la primera imagen que se difunde de los tres hijos de la pareja juntos.

“Tenemos días y noches de mucho trabajo y esfuerzo, pero ver esas caritas felices lo vale”, indicó la publicación.

Y añade: “Cumplen 7 meses de haber nacido otra vez mis Ángeles, nunca nos cansaremos de dar gracias a Dios, al Hospital Nacional de Niños y a todos ustedes por acompañarnos y apoyarnos en esta aventura llena de altos y bajos, pero llena de amor y dedicación. Bendiciones a sus hogares”.

En evolución
Ezequiel fue el hermano que más tiempo pasó en el hospital, pero ya está en su casa en Cartago. Fotografía tomada del Facebook Samuel y Ezequiel Unidos por amor
Ezequiel fue el hermano que más tiempo pasó en el hospital, pero ya está en su casa en Cartago. Fotografía tomada del Facebook Samuel y Ezequiel Unidos por amor

Los menores se encuentran en su casa en Cartago y deben ir constantemente al Hospital Nacional de Niños para citas de seguimiento, pero no han requerido nuevos internamientos. Samuel fue dado de alta el 25 de mayo y Ezequiel el 19 de junio. Desde entonces, diferentes profesionales de salud pasan pendientes de su estado, pero sin necesidad de una hospitalización.

Badilla, con motivo de los seis meses de la separación, había dicho a La Nación que aún está a la espera de que los menores puedan hablar. Ambos pequeños tienen traqueostomía, es decir, se les hizo una apertura en el cuello a través de la tráquea y se les colocó un catéter.

Esta medida se tomó porque hubo una época en la que los menores ingresaban al quirófano incluso de día por medio. Intubarlos tan seguido hubiera sido muy riesgoso y grosero.

“El último llanto que les escuché fue hace seis meses a medianoche. Después de eso, no más. Sabemos que es todo un proceso. A Samuel le preguntamos ‘¿de quién es usted?’ y mueve los labios y dice ‘papá’, por la ‘traqueo’ sabemos que la voz no le sale, pero con que mueva los labios sabemos que no se le olvidó cómo hablar”, destacó la joven en ese entonces.

La madre había explicado que parte de recuperar la salud mental y emocional para Samuel y Ezequiel es estar juntos al menos una hora al día. Ellos duermen en cunas separadas, pues su tipo de alimentación por sonda requiere de más espacio, pero sus papás tratan de ponerlos todos los días en la misma cuna durante un tiempo para que compartan.

“Ahí es toda una felicidad. Se tocan la cara, se ríen mucho juntos, juegan, más bien hay que tener cuidado de que no se lleguen a quitar el tubito que tienen en la nariz. Pero yo me imagino la felicidad de ellos. Yo tengo hermanas y las amo, pero no es el nivel de conexión que pueden tener los gemelos, eso jamás lo entenderemos quienes no somos gemelos”, resaltó la madre.

Hito médico
Samuel fue separado de su hermano Ezequiel hace siete meses.
Samuel fue separado de su hermano Ezequiel hace siete meses.

La separación de los hermanos Núñez Badilla es única en el país y de las cirugías de mayor complejidad en la región lationamericana. El procedimiento se realizó el 23 y 24 de febrero pasados.

La intervención tuvo una duración de más de 20 horas y consistió no solo en separarlos, si no también en reconstruir sus cabezas. Especialistas en cirugía reconstructiva los intervinieron en varias ocasiones para limpiar heridas y asegurarse que los diferentes tejidos y la piel se iban adhiriendo de forma correcta.

Hoy, siete meses después, los menores muestran una evolución lenta, pero constante y favorable. Sus padres declaran que las citas médicas poco a poco se van espaciando cada vez más.