
El durazno destaca por su bajo aporte calórico y su alto contenido de vitaminas, minerales y antioxidantes. Esta fruta de temporada fortalece el sistema inmune, mejora la digestión y favorece la salud de la piel. Sin embargo, no todas las personas deberían consumirlo.
Su cultivo data del año 2.000 a. C. en China. Luego se expandió hacia Persia, Grecia y América.
Recomendaciones al comprar y consumir durazno
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentario de Argentina aconseja elegir frutos sin magulladuras y apenas suaves al tacto.
La nutricionista Andrea Martínez recomienda consumirlo con cáscara tras un lavado adecuado. Explica que en la piel se concentra gran parte de los antioxidantes y la fibra. Estos compuestos favorecen la digestión y regulan la absorción de azúcares.
En conserva, el perfil nutricional cambia. Martínez señala que el durazno fresco preserva mejor las vitaminas, antioxidantes y fibra. La versión enlatada pierde parte de la vitamina C durante el proceso industrial. Si se presenta en almíbar, aporta más azúcares y calorías.
Aporte nutricional y calorías
El principal componente del durazno es el agua. También contiene fibra y vitaminas A, C, B3 y B6.
En minerales, aporta potasio en un 4,2% del valor diario recomendado. Además contiene fósforo y magnesio en menor proporción.
La médica especialista en nutrición Ana Cascú indica que un durazno mediano aporta entre 55 y 60 calorías. Esta cifra lo ubica por debajo de frutas como el mango, la uva o la banana. Por esa razón resulta útil en planes de alimentación orientados al control del peso.
Cuatro beneficios del durazno en el cuerpo
1. Refuerza el sistema inmune
La Clínica Cleveland informa que el durazno contiene vitamina C, polifenoles y carotenoides. Estos antioxidantes combaten el daño celular y protegen frente al envejecimiento y enfermedades graves.
La institución reporta que mujeres posmenopáusicas que consumían al menos dos raciones semanales presentaban tasas más bajas de ciertos tipos de cáncer de mama.
2. Mejora la digestión
Cascú explica que el durazno contiene fibra y menor cantidad de sorbitol que frutas como la ciruela o la pera. Esto estimula el tránsito intestinal sin generar distensión ni fermentación.
En personas con intestino sensible o inflamación abdominal suele tolerarse mejor que frutas ricas en polioles. Estos carbohidratos pueden provocar gases o hinchazón.
3. Favorece la salud de la piel
El consumo de vitamina C contribuye a la síntesis de colágeno. Este proceso mejora el aspecto de la piel.
Una investigación publicada en Journal of Cosmetic Science indicó que extractos de hueso o flor de durazno aplicados sobre la piel reducen el daño por rayos UV y ayudan a retener humedad.
4. Contribuye a regular la presión arterial
El sitio especializado WebMD señala que el potasio del durazno regula la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Este mineral facilita la eliminación del exceso de sodio y reduce la tensión en las paredes de los vasos sanguíneos.
También se asocia con una mejora en los niveles de colesterol y con menor riesgo de enfermedades cardíacas.
¿Quiénes no deberían consumir durazno?
Las especialistas advierten que personas alérgicas a frutas como manzana, ciruela o cereza podrían presentar alergia al durazno.
La sintomatología incluye picazón e inflamación en boca o garganta. Ante sospecha de alergia, se recomienda consultar con un médico.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
