
El nuevo anticonceptivo Yaz, de la farmacéutica Bayer, promete ayudar a las mujeres costarricenses a atenuar los síntomas del llamado síndrome premenstrual (SPM).
El síndrome premenstrual consiste en un grupo de síntomas que comienzan una o dos semanas antes de la menstruación y desaparecen cuando se inicia el período de sangrado.
Entre esos síntomas destacan los senos inflamados y adoloridos, acné, distensión abdominal, dolor de cabeza o de articulaciones, irritabilidad, cambios de humor, crisis de llanto e incluso depresión.
La nueva oferta consiste en pastillas anticonceptivas de baja dosis de estrógenos y con una composición similar a las hormonas femeninas naturales, lo que disminuye los efectos secundarios.
El régimen consiste en 28 pastillas: 24 anticonceptivas que se alternan con 4 días de placebos (sin hormonas) para que el organismo descanse. Este es el ciclo 24/4.
Nótese que la mayoría de regímenes anticonceptivos incluyen 21 días de pastillas activas y siete días de descanso, es decir, un ciclo 21/7. “Durante esos días sin hormonas es cuando las mujeres sufren más síntomas premenstruales. Por eso Yaz reduce ese período de siete a cuatro días: para atenuarlos”, explicó el ginecólogo brasileño Carlos Petta, promotor de Bayer.
“El régimen de Yaz (24/4) favorece que los sangrados menstruales sean cíclicos, con menos días de duración y menor cantidad en el sangrado.
“Ya solo esto es una gran ganancia”, enfatizó el médico.
Además, la ventaja adicional de estas anticonceptivas es que contienen un componente llamado progestina drospirenona –presente también en las anticonceptivas Yazmín–.
Este componente cumple con su función de hormona femenina sintética y, a la vez, tiene un efecto diurético y, por tanto, evita que las mujeres retengan tanto líquido en el cuerpo, enfatizó Petta.
¿Cómo funciona? Lo que hacen las anticonceptivas Yaz es “engañar” al organismo femenino haciéndolo reaccionar como si ya existiera un embarazo.
El fármaco tiene tres mecanismos de acción. Por un lado, incorpora al organismo hormonas sintéticas que son absorbidas por el intestino y pasan a la sangre. A través del torrente sanguíneo estas llegan a la glándula pituitaria y a los ovarios, impidiendo la ovulación.
Además, los componentes del anticonceptivo están “programados” para hacer que el moco del cuello del útero sea espeso y dificulte el paso de los espermatozoides.
Finalmente, Yaz actúa sobre el endometrio –recubrimiento interno de la matriz– e impide que desarrolle las condiciones necesarias para que se dé un embarazo.
“Yaz es el anticonceptivo más novedoso del mercado, es de última generación y es resultado de muchos años de estudios. Es muy seguro su uso y no causa infertilidad”, agregó Danilo Medina, ginecólogo oncólogo y exdirector nacional de cáncer de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
El fármaco se vende en el país por unos ¢15.680 la caja. Está contraindicado para mujeres mayores de 35 años y para mujeres con diabetes, problemas cardíacos o de hipertensión y las fumadoras.