
"El tabaco no solo provoca cáncer. Literalmente rompe corazones", lamentó este jueves el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus.
El funcionario hizo la advertencia en el marco de la conmemoración del Día Mundial Sin Tabaco, que este año busca crear conciencia sobre la relación que guarda este hábito con la aparición de males cardiovasculares en las personas.
“La mayoría de la gente sabe que el consumo de tabaco provoca cáncer y enfermedades pulmonares, pero mucha gente no tiene consciencia de que el tabaco también provoca enfermedades al corazón e infartos, que son la mayor causa de muertes en el mundo”, explicó.
En Costa Rica, cada día mueren tres personas por padecimientos relacionados con el consumo del tabaco, según datos de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).
El país registra 1.187 muertes anuales, vinculadas principalmente a males crónicos respiratorios; enfermedades cardiovasculares y neoplasias, entre las que destacan el cáncer de pulmón, bronquios, laríngeo y de estómago.
La atención de estos padecimientos representa cerca del 3% del total de la carga de las enfermedades que atienden los centros médicos de la Caja, mientras que la inversión para tratar estos males ronda el 6% del gasto total que hace la institución de salud pública.
Por ello, el Ministerio de Salud hizo eco del llamado hecho por el titular de la OMS, y conmemoró la fecha bajo el lema: “El tabaco rompe corazones, elija salud no tabaco”.
La titular de esta cartera, Giselle Amador, pidió a la población costarricense “valorar su salud, y la salud de quienes tienen alrededor, ya que el humo del cigarrillo afecta no solo al que fuma sino también a quienes están expuestos al humo de segunda mano”.
Amador señaló que una de las formas de protegernos de las consecuencias del fumado y de la exposición al humo de tabaco, es la creación de lugares de esparcimiento en las comunidades donde las familias puedan compartir y realizar actividad física sin peligro alguno.
Hospitales se movilizan contra el tabaco
La Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) también se unió a las celebraciones de la lucha contra el tabaco, invitando a las personas consumidoras, a que asistan a las clínicas de cesación de fumado que funcionan en sus establecimientos de salud.
Los requisitos son muy simples: ser asegurado, tener deseos de dejar de fumar, asistir a las ocho sesiones que exige el programa (con permiso del patrono) y no tener otras adicciones asociadas, como alcoholismo y otras drogas.
Para motivar a los consumidores de tabaco a dejar de lado este hábito, este jueves la Caja ofreció en sus centros de salud, charlas, exhibiciones, foros, ferias y hasta graduaciones de pacientes que culminaron los talleres de cesación de fumado.
Por ejemplo, el Hospital San Vicente de Paúl, en Heredia, efectuó un curso de actualización sobre la materia. Mientras que el San Juan de Dios, realizó pruebas de función pulmonar y abrió un espacio para la inscripción de los ciudadanos interesados en dejar de fumar.
Por su parte, el hospital Maximiliano Peralta de Cartago, ofreció una charla sobre cómo la gente debe prepararse para dejar de fumar, mediciones de monóxido de carbono, puestos informativos, entre otras actividades.
El Hospital Nacional Psiquiátrico también aprovechó la oportunidad para efectuar una feria de la salud, donde además de insistir en la necesidad de abandonar la práctica del tabaquismo, también se habló de la importancia de seguir estilos saludables de vida.
Efectos en el cuerpo y el ambiente
Cada seis segundos, una persona pierde la vida en el mundo por el consumo de tabaco, lo que convierte a este hábito en la primera causa de muerte evitable, según la OMS.
En promedio 7 millones de seres humanos mueren anualmente por tabaquismo activo o pasivo, cerca de la mitad de estos decesos, tres millones, se atribuyen a enfermedades cardiovasculares, incluyendo ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.
El humo del tabaco contiene más de 7.000 químicos, incluyendo alquitrán y otros que encogen las arterias y provocan un daño de los vasos sanguíneos, y nicotina, que está asociada al aumento del ritmo cardíaco y la presión sanguínea.
Al mismo tiempo, fumar libera gases tóxicos como el monóxido de carbono, que remplaza al oxígeno en la sangre, por lo que reduce el espacio para el oxígeno lo que daña el músculo, advirtió la OMS.
En el siglo XX, el tabaco causó 100 millones de víctimas, es decir más que conjuntamente los entre 60 y 80 millones de muertos de la Segunda Guerra Mundial y los 18 millones de la Primera. Si continuara la tendencia actual, el tabaco podría causar cerca de 1.000 millones de muertos en el siglo XXI.
Empero, el tabaco no solo afecta a las personas, el medio ambiente sufre de igual manera. Cada año se consumen unos 5,7 billones de cigarrillos y se tiran cerca de un millón de toneladas de colillas, según The Tobacco Atlas, una iniciativa antitabaco de la Sociedad Estadounidense del Cáncer.
Los filtros hechos de acetato de celulosa, un material no biodegradable, se han convertido en los residuos contaminantes más extendidos en las playas de todo el planeta, según la revista International Journal of Environmental Research and Public Health.
Avances de la lucha
En el 2015, el planeta contaba con 933 millones de fumadores diarios (768 millones de hombres y 165 millones de mujeres), según un estudio publicado en la revista médica The Lancet, que constata un descenso de la tasa de fumadores en la población mundial desde 1990.
Políticas antitabaco y la entrada del cigarrillo electrónico hicieron retroceder el número de fumadores en varios países, especialmente en Reino Unido, Australia, Brasil y Francia donde los fumadores diarios se redujeron en un millón entre 2016 y 2017.
China se mantiene por mucho como el primer mercado mundial, pero las ventas también caen, de casi el 10% desde el máximo alcanzado en 2012, según Euromonitor International.
En cambio, el consumo continúa progresando en muchos países de ingresos bajos o medios, especialmente en África subsahariana, subraya The Tobacco Atlas.
