El Mercurio/GDA/Chile. 7 noviembre, 2017

"Hemos descubierto que privar al cuerpo del sueño también roba a las neuronas la capacidad de funcionar adecuadamente. Esto da paso a lapsus cognitivos sobre lo que percibimos", explicó Itzhak Fried, profesor de neurocirugía de la Universidad de California (UCLA) y autor principal de un estudio sobre el tema.

La falta de sueño podría ser igual de peligroso que conducir ebrio. Foto con fines ilustrativos.
La falta de sueño podría ser igual de peligroso que conducir ebrio. Foto con fines ilustrativos.

El científico observó esta situación a raíz de una investigación que estudió a 12 pacientes epilépticos, a los que se les habían implantado electrodos en el cerebro para localizar el origen de sus convulsiones antes de la cirugía.

Debido a que la falta de sueño puede provocarlas, se les mantuvo despiertos toda la noche para acelerar el inicio de un episodio epiléptico.

Se les pidió a los pacientes que hicieran lo más rápido posible una clasificación de las imágenes que se les mostraban y comprobaron que la tarea se hacía más difícil a medida que tenían más sueño y las células cerebrales reducían su actividad.

La falta de sueño, según los expertos, interfería con la capacidad de las neuronas a la hora de codificar información y respondían lentamente, como reaccionaría un conductor que no ha dormido lo suficiente al ver a un peatón cerca de su auto.

Esto sugiere, según Fried, que algunas regiones del cerebro del paciente estaban dormitando, causando lapsus mentales, mientras el resto del cerebro estaba despierto.

"La falta de sueño provoca una influencia similar en nuestro cerebro a tomar mucho. Pero no hay patrón médico que identifique a un conductor demasiado cansado en la carretera de la misma manera que se hace con uno ebrio", agregó.