
La microbiota femenina influye en enfermedades asociadas a la infertilidad como el síndrome de ovario poliquístico, la endometriosis y el fallo ovárico prematuro. Estudios científicos identificaron que los desequilibrios microbianos afectan la función hormonal, la implantación embrionaria y la continuidad del embarazo.
La especialista en aparato digestivo Silvia Gómez Senent, experta en microbiota, explicó que existe una interacción bidireccional. Las alteraciones microbianas favorecen estas patologías y dichas enfermedades modifican el equilibrio intestinal. Esta dinámica genera un círculo que aumenta el riesgo de infertilidad en mujeres en edad reproductiva.
Cómo influye la microbiota en el sistema hormonal
Investigaciones recientes analizaron la relación entre microbiota y trastornos como el síndrome de ovario poliquístico (SOP), la endometriosis y el fallo ovárico prematuro. Los resultados apuntaron a que cuando la microbiota intestinal pierde equilibrio se altera el eje cerebro-intestino, el sistema endocrino, la respuesta inmunitaria y el metabolismo.
Según Gómez Senent, este desequilibrio incrementa la probabilidad de desarrollar estas patologías y con ello la infertilidad.
En su libro La vida que nos habita, la especialista detalló que la alteración de la microbiota modifica moléculas como los ácidos grasos de cadena corta y los lipopolisacáridos. Estas sustancias inciden en la secreción de hormonas clave para la reproducción, entre ellas las gonadotropinas y los estrógenos, a través de señales que circulan por el sistema nervioso y el torrente sanguíneo.
El estrógeno cumple funciones determinantes durante el embarazo. Participa en el crecimiento y maduración de los folículos ováricos. Interviene en la preparación del endometrio para la implantación. Mantiene el cuerpo lúteo durante la gestación. Favorece la irrigación inicial de la placenta.
Microbiota vaginal y endometrial: dos escenarios clave
Además de la microbiota intestinal, la mujer posee comunidades microbianas en la vagina y en el endometrio. La especialista describió dos escenarios vinculados a la fertilidad.
El primero corresponde a mujeres que logran un embarazo natural pero presentan pérdidas gestacionales. En algunos casos se detectó un descenso de Lactobacillus en la microbiota vaginal. Estos microorganismos protegen la vagina y el endometrio. Su disminución permite mayor presencia de bacterias proinflamatorias que dificultan la continuidad del embarazo. En estas situaciones se recomienda realizar estudios de microbiota endometrial y vaginal.
El segundo escenario involucra mujeres que no consiguen embarazo y recurren a técnicas de reproducción asistida sin éxito en la implantación embrionaria. Este cuadro se conoce como endometritis crónica. El embrión no logra anclarse al endometrio debido a inflamación provocada por alteraciones en la microbiota. Biopsias endometriales evidenciaron inflamación causada por microorganismos proinflamatorios que no deberían estar presentes.
La evidencia científica señaló que el equilibrio microbiano no solo influye en la salud digestiva. También se vincula con la fertilidad femenina y la evolución del embarazo.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.

