Hijos únicos no están tan solos

Ellos aprenden a llevarse bien con otros menores, aunque no tengan hermanos

EscucharEscuchar

Es un estereotipo generalizado que los niños que crecen sin hermanos pueden ser “raros” o “mal adaptados”. Un estudio socava esa noción y sugiere que cualquier deficiencia temprana en las habilidades sociales de los hijos únicos desaparece en la adolescencia.








En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.