Irene Rodríguez. 3 abril, 2016

Fumar podría cambiar las bacterias que viven en nuestra boca y afectar su equilibrio, lo que aumentaría el riesgo de enfermedades en esa cavidad, los pulmones y el sistema digestivo.

Pero hay buenas noticias: el daño no es irreversible. Todo se restablece cuando la persona deja de fumar.

Así concluye un estudio del Centro Médico Langone, en Nueva York, publicado en la revista ISME Journal .

Los científicos analizaron la mezcla de unas 600 especies bacterianas en las bocas de más de 1.200 estadounidenses mayores de 50 años. El grupo incluyó a fumadores, exfumadores y personas que nunca habían consumido cigarrillos.

Los fumadores actuales presentaban un aumento en el crecimiento de más de 150 especies bacterianas, y el crecimiento de otras 70 especies mostraba una reducción marcada.

Al dejar de fumar se normaliza la dinámica de bacterias. | ARCHIVO
Al dejar de fumar se normaliza la dinámica de bacterias. | ARCHIVO

Aún deben realizarse pruebas para determinar la acción de cada tipo de bacteria en la boca. El Centro Médico Langone ya prepara un nuevo estudio sobre este punto.