
El ingeniero químico Diego Fernández expuso un método sencillo para limpiar y conservar frutas y verduras en el hogar. La técnica utiliza agua y ácido cítrico para modificar el ambiente químico de la superficie de los alimentos y reducir la aparición de microorganismos que aceleran su deterioro.
La propuesta busca extender la vida útil de productos frescos que se almacenan en la cocina o la refrigeradora. El especialista explicó que la mezcla crea una barrera que dificulta el crecimiento de hongos y bacterias.
Cómo preparar la mezcla para limpiar frutas y verduras
El procedimiento inicia con una preparación básica. Fernández indicó medir 0,5 litros de agua corriente y añadir una cucharada de ácido cítrico, un polvo blanco que se consigue en farmacias o comercios especializados.
El compuesto se agrega al agua y se agita hasta lograr su disolución completa. Luego se recomienda trasladar el líquido a un envase con atomizador. Ese formato facilita la aplicación uniforme sobre los alimentos.
El paso a paso para aplicar la solución
El método consiste en rociar la mezcla sobre la superficie de frutas y verduras. El experto mostró el procedimiento con bananas, tomates, mangos, pepinos y manzanas.
Después de aplicar el líquido se debe esperar 1 minuto para que el compuesto actúe sobre la piel del alimento.
Finalizado ese tiempo se elimina el exceso de humedad. Cada pieza se seca con un trapo de cocina limpio antes de guardarla en la despensa o en la refrigeradora.
Por qué el ácido cítrico ayuda a conservar los alimentos
El efecto del método se relaciona con cambios en el pH de la superficie de la fruta. Según Fernández, el ácido cítrico reduce ese valor químico y crea un ambiente menos favorable para microorganismos.
Esa acidificación desestimula el crecimiento de hongos y bacterias que suelen provocar la descomposición de los alimentos.
El compuesto también actúa como antioxidante y agente quelante. Estas propiedades reducen el pardeamiento, el oscurecimiento típico que ocurre cuando la fruta se oxida. El especialista explicó que esto sucede porque se inhibe la enzima polifenol oxidasa, vinculada a ese proceso.
Por qué el limón no es la mejor alternativa
Muchas personas utilizan jugo de limón como método casero para evitar que la fruta cambie de color. Sin embargo, Fernández señaló diferencias importantes frente al ácido cítrico.
El limón ayuda a reducir el pardeamiento. No obstante, su composición contiene azúcares y aromas naturales que permanecen en la superficie del alimento.
Según el ingeniero, esos residuos pueden volver la fruta más atractiva para hongos y bacterias, lo que acelera su deterioro. También indicó que el ácido cítrico resulta más económico que utilizar limones para este tipo de procedimiento doméstico.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
