
La vitamina E se posiciona como uno de los nutrientes más asociados con el cuidado de la piel y la protección celular. Su acción antioxidante ayuda a defender al organismo frente a los radicales libres. Estas moléculas inestables se vinculan con el envejecimiento y con diversas enfermedades crónicas.
Este compuesto liposoluble también aporta beneficios a la sangre, el cerebro y la salud cutánea. Así lo explicó Ramiro Heredia, especialista en clínica médica del Hospital de Clínicas José de San Martín, al detallar que su principal función consiste en proteger las células frente a agentes dañinos.
La vitamina E fue la quinta vitamina identificada por la ciencia. Su nombre científico, tocoferol, proviene del griego y se relaciona con el desarrollo infantil. Este nutriente cumple un papel clave en el crecimiento normal del feto y de los niños.
Además de su rol en el desarrollo, su actividad antioxidante se asoció con la prevención de la aterosclerosis, las enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer. Esta protección se da porque evita la oxidación de las lipoproteínas de baja densidad, conocidas como LDL.
Un estudio publicado en la revista científica Ageing Research Reviews señaló que la vitamina E figura entre los antioxidantes liposolubles más potentes para retrasar el envejecimiento y prevenir enfermedades degenerativas relacionadas con la edad.
Otra investigación, titulada Efecto de la suplementación con vitamina C y vitamina E sobre la función endotelial, indicó que este nutriente favorece la circulación sanguínea. El proceso ocurre mediante la dilatación de los vasos y la reducción de la formación de coágulos, lo que impacta de forma positiva en la piel.
La evidencia científica también vinculó la vitamina E con la prevención de la trombosis. No obstante, los especialistas señalaron que todavía se requieren más estudios para confirmar su relación con la función inmune, la demencia, el Alzheimer, las cataratas o las fracturas de cadera.
Un nivel bajo de vitamina E puede provocar neuropatía, que se manifiesta como dolor en los nervios. También puede generar retinopatía, una afección que daña la retina. Así lo indicó un informe de la Clínica Mayo.
¿Cómo obtener vitamina E?
Las vitaminas se obtienen principalmente mediante una alimentación balanceada que combine productos de origen vegetal y animal. En algunos casos, también se recurre a suplementos que el cuerpo sintetiza de forma parcial.
Este nutriente se encuentra de manera natural en alimentos como:
- Aceites vegetales
- Frutos secos
- Semillas
- Cereales integrales
- Verduras de hoja verde
- Frutas como palta y mango
¿Puede la vitamina E resultar perjudicial?
El consumo de vitamina E a través de los alimentos no representa un riesgo para la salud. Así lo indicaron los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.
Sin embargo, el uso de suplementos en dosis elevadas puede aumentar el riesgo de sangrado y de hemorragias cerebrales. Por esta razón, el límite máximo recomendado para adultos es de 1.000 mg diarios, tanto en su forma natural como sintética.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
