
El cáncer de próstata es el tumor más frecuente entre los hombres. Sin embargo, los avances médicos de los últimos años modifican el panorama de esta enfermedad. Nuevas herramientas diagnósticas, cirugía robótica y terapias dirigidas permiten detectar tumores con mayor precisión, aumentar las posibilidades de curación y reducir secuelas que durante décadas preocuparon a los pacientes.
Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Próstata, el jefe del Servicio de Urología del Hospital de Clínicas José de San Martín y director médico del Centro Argentino de Urología (CAU), Norberto Bernardo, destacó que un diagnóstico temprano permite curar la enfermedad en muchos casos.
Además, resaltó resultados presentados durante la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO), donde una investigación mostró que intensificar el tratamiento hormonal antes y después de la cirugía reduce el riesgo de desarrollar metástasis.
¿A qué edad deben comenzar los controles?
Los especialistas recomiendan que los hombres sin antecedentes familiares inicien los controles a los 50 años.
En cambio, quienes tienen antecedentes de cáncer de próstata, mama u ovario en la familia deben comenzar a los 40 años, debido a un mayor riesgo genético.
La detección temprana resulta determinante. Cuando el tumor permanece localizado, las posibilidades de curación aumentan de forma significativa. Además, es más factible preservar la calidad de vida del paciente.
PSA y tacto rectal: dos herramientas que siguen siendo clave
El primer estudio suele ser un análisis de sangre para medir el antígeno prostático específico (PSA).
La incorporación de esta prueba marcó un punto de inflexión en la detección del cáncer de próstata. Según explicó Bernardo, su utilización permitió identificar tumores antes de la aparición de síntomas y contribuyó a reducir la mortalidad asociada a esta enfermedad en aproximadamente un 50%.
Pese a ello, el tacto rectal mantiene un papel relevante.
Algunos tumores agresivos no elevan los niveles de PSA. En esas situaciones, el examen físico puede ser la única señal que permita sospechar la presencia de la enfermedad.
Por esta razón, ambas herramientas continúan siendo complementarias.
Nuevas tecnologías mejoran la precisión del diagnóstico
Los avances tecnológicos permiten conocer con mayor exactitud la ubicación del tumor y anticipar su comportamiento biológico.
Las resonancias magnéticas identifican lesiones sospechosas dentro de la próstata. Las biopsias de fusión facilitan la toma de muestras directamente en las áreas comprometidas.
A esto se suman los estudios genéticos, que permiten detectar alteraciones hereditarias vinculadas con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad a edades tempranas o con tumores más agresivos.
La información genética también ayuda a definir cuáles pacientes pueden mantenerse bajo vigilancia y cuáles requieren tratamiento inmediato.
Otro avance destacado es el PET-PSMA, una tecnología que combina tomografía y medicina nuclear para localizar células tumorales prostáticas en cualquier parte del organismo.
Este estudio permite determinar si el cáncer permanece localizado o si se extendió hacia ganglios linfáticos u otros órganos.
Cirugía robótica: menos secuelas y recuperación más rápida
Durante años, uno de los principales temores asociados al cáncer de próstata fue la posibilidad de sufrir incontinencia urinaria o alteraciones permanentes en la función sexual después de una cirugía.
La cirugía robótica surgió como una alternativa para reducir esos riesgos.
La técnica facilita una visualización más precisa y permite preservar mejor los paquetes vasculonerviosos relacionados con la erección.
También favorece reconstrucciones anatómicas más exactas, lo que acelera la recuperación de la continencia urinaria.
Según el especialista, cuanto más temprano se detecta el tumor, mayores son las posibilidades de conservar estas funciones.
En algunos pacientes seleccionados, el alta médica puede llegar apenas 12 horas después de la intervención.
Radioligandos: una de las terapias con mayor proyección
Los radioligandos representan una de las innovaciones más relevantes en el tratamiento del cáncer de próstata.
Estas terapias identifican células tumorales específicas y transportan hasta ellas una carga radiactiva capaz de destruirlas.
En esta enfermedad se utilizan moléculas que reconocen el PSMA, una proteína presente en la superficie de muchas células cancerosas.
Una vez localizada la célula tumoral, el radioligando libera radiación de forma dirigida y limita el impacto sobre tejidos sanos.
Uno de los tratamientos más conocidos utiliza lutecio-177 unido a PSMA.
Las investigaciones más recientes respaldan el uso de estas terapias en etapas más tempranas de la enfermedad e incluso antes de la quimioterapia en determinados pacientes.
La estrategia combina diagnóstico y tratamiento de precisión.
Primero se identifican las células tumorales mediante un PET-PSMA. Luego se emplea una molécula capaz de reconocer esas mismas células para dirigir la radiación hacia ellas.
En Argentina existe una terapia con radioligandos aprobada por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT). Su indicación actual corresponde a pacientes con cáncer de próstata resistente a la castración que dejaron de responder al bloqueo hormonal.
El hallazgo presentado en ASCO 2026
Entre las novedades presentadas en ASCO 2026, uno de los estudios más relevantes analizó pacientes con cáncer de próstata localizado de alto riesgo.
La investigación evaluó una estrategia que combina tratamiento hormonal intensificado antes de la cirugía, prostatectomía y tratamiento posterior.
Los resultados mostraron una reducción cercana al 20% en el riesgo de desarrollar metástasis durante el seguimiento.
Además, el análisis de las piezas quirúrgicas reveló una disminución importante de la carga tumoral.
En algunos casos, los especialistas encontraron lesiones mínimas o prácticamente inexistentes después del tratamiento previo a la cirugía.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
