Salud

Consumir la placenta después del parto carecería de beneficios nutricionales o anímicos

Estudios científicos indican que, aunque no genera problemas para la madre, la práctica tampoco tiene las bondades que se le achacan y más bien podría afectar al bebé.

Las cápsulas de placenta se forman con los tejidos de la placenta secados y pulverizados. Fotografía: Shutterstock
Las cápsulas de placenta se forman con los tejidos de la placenta secados y pulverizados. Fotografía: Shutterstock
Las cápsulas de placenta se forman con los tejidos de la placenta secados y pulverizados. Fotografía: Shutterstock

Es una moda que ha ganado adeptas en los últimos diez años: consumir porciones de la placenta durante los días posteriores al parto para supuestamente tener más nutrientes y lograr una mejor conexión con el bebé.

La forma más común de esta corriente es tomar los tejidos, secarlos, molerlos y ponerlos en cápsulas que la mujer ingiere a diario junto con un vaso con agua, pero también hay reportes internacionales de personas que la consumen en batidos, cocinada o incluso cruda.

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