
Las cerezas ganaron protagonismo en la prevención de la gota tras un estudio científico que asoció su consumo diario con una menor probabilidad de sufrir crisis dolorosas. La evidencia señaló que ingerir al menos 10 unidades al día redujo el riesgo de ataques en personas con niveles elevados de ácido úrico.
Diversas investigaciones analizaron cómo los hábitos cotidianos influyen en el ácido úrico, una sustancia con función antioxidante que se vuelve problemática cuando se acumula. Ese exceso genera hiperuricemia, condición vinculada con la aparición de la gota.
Especialistas del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, en Madrid, indicaron que la hiperuricemia se desarrolla durante años sin síntomas claros. La enfermedad suele manifestarse con crisis agudas de gota. En esos episodios se presentan inflamación intensa, enrojecimiento, hinchazón y dolor marcado. Las molestias afectan con frecuencia el dedo gordo del pie o las rodillas.
Los médicos recomendaron una alimentación equilibrada, control del peso corporal y adecuada hidratación para reducir complicaciones. También aconsejaron limitar alimentos ricos en purinas, ya que favorecen la producción de ácido úrico.
En este contexto, la comunidad científica evaluó posibles apoyos naturales. El jugo de cereza despertó interés por su posible efecto protector frente a ataques de gota.
Un estudio publicado en 2019 analizó a más de 600 participantes. El trabajo observó que consumir al menos 10 cerezas al día se asoció con una reducción significativa del riesgo de crisis. El análisis también evaluó la combinación de cerezas con medicamentos habituales para bajar el ácido úrico. Los resultados mostraron que la mezcla disminuyó aún más la probabilidad de ataques.
Los investigadores atribuyeron el efecto a las antocianinas, compuestos con propiedades antiinflamatorias presentes en la fruta. Estas sustancias ayudan a moderar la respuesta inflamatoria que provocan los cristales de ácido úrico en las articulaciones.
Los especialistas aclararon que las cerezas no sustituyen los tratamientos médicos prescritos. Recomendaron consumir cerezas frescas o jugo de cereza ácida sin azúcar como complemento dentro de un plan integral. Este debe incluir dieta saludable, hidratación adecuada y control médico regular.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
