Irene Rodríguez. 24 octubre, 2019
 Los investigadores demostraron que la memoria segmenta las experiencias vividas como si fueran episodios individuales y así es como se van estructurando los recuerdos. Archivo LN
Los investigadores demostraron que la memoria segmenta las experiencias vividas como si fueran episodios individuales y así es como se van estructurando los recuerdos. Archivo LN

¿Cómo consigue el cerebro estructurar los recuerdos para que permanezcan a largo plazo con nosotros?

A esto se le conoce como memoria autobiográfica y aunque se sabía que ciertos factores –como el sueño– son determinantes en esta función, se desconoce a ciencia cierta cómo es el engranaje exacto dentro de la mente para formar estas memorias de forma exitosa.

Sin embargo, un grupo de científicos de la Universidad de Barcelona en España dieron con una posible explicación. Ellos identificaron un mecanismo en las neuronas que podría ayudar a comprender cómo el cerebro genera recuerdos con base en lo que vivimos.

Más específicamente, los investigadores demostraron que la memoria segmenta las experiencias vividas como si fueran episodios individuales y así es como se van estructurando los recuerdos.

El reporte, publicado en la revista Journal of Neuroscience, también señala que los patrones cerebrales que generamos mientras vemos una película son muy parecidos a los patrones generados cuando la explicamos.

Patrones mentales

Este estudio apenas es preliminar, con poca población y se espera analizar más a fondo el tema. Sin embargo, los resultados ya apuntan hacia nuevos conocimientos sobre la dinámica cerebral.

Marta Silva y Luis Fuentemilla utilizaron una técnica poco convencional. Reclutaron a 30 personas y las pusieron a ver un episodio de la serie de televisión Sherlock, de 50 minutos de duración. Posteriormente les pidieron relatar lo acontecido en el episodio.

Durante todo ese tiempo los participantes estuvieron sometidos a un electroencefalograma que registraba su actividad cerebral.

“Habitualmente, para estudiar la memoria se pone a los participantes a recordar listas de palabras. Es una técnica útil en algunos casos, pero se trata de un procedimiento muy alejado de la realidad. Las experiencias que vivimos son constantes, complejas y con sentido, como las películas, de las que no solo recordamos palabras, sino también qué ha pasado antes y después de cada situación”, explicó Fuentemilla a la prensa al presentar los resultados.

El primer paso de los científicos después fue ver si había puntos específicos recordados por todas las personas, como algún personaje en particular, situaciones, contextos, cambios de argumento, alguna frase “pegajosa".

La mayoría de los participantes respondió de manera homogénea en cuanto a lo que sí lograban recordar.

Acto seguido, los investigadores vieron qué le pasaba al cerebro durante esos momentos.

“Con esta metodología determinamos que los patrones neuronales son muy parecidos a los de las otras personas cuando recuerdan lo mismo”, evidenció el científico.

Dentro del cerebro

De acuerdo con el reporte científico, cada vez que había un cambio en el argumento o algo que se considerara importante, el cerebro lo guardaba casi de inmediato.

“Es un mecanismo muy rápido, por debajo de los dos segundos. En ese lapso parece que el cerebro reactiva todo lo que ha pasado hasta ese punto, y que podría estar vinculado a que luego se pueda recordar el episodio”, explica Fuentemilla.

Según el documento, el cerebro iría recordando durante el día pequeños segmentos que luego se consolidarían durante el sueño nocturno. Sería un mecanismo de reactivación rápida que nos ayudaría a estructurar la memoria y recordarla en diferentes segmentos.