
El agua con gas gana espacio entre quienes buscan dejar los refrescos azucarados sin renunciar a la sensación burbujeante. Su consumo genera dudas sobre su impacto en la salud, su capacidad de hidratación y los efectos de la gasificación en el organismo.
Esta bebida no contiene calorías ni azúcar. Su aporte de minerales depende del tipo de agua utilizada o de los componentes añadidos, como ocurre con cualquier agua mineral. Puede incluir calcio, sodio y magnesio, minerales beneficiosos para el cuerpo.
¿Qué es el agua gasificada y cómo se produce?
La nutricionista Silvina Tasat explicó que se trata de agua gasificada. Se obtiene mediante un proceso bioquímico que incorpora dióxido de carbono en una cantidad adecuada para el organismo.
El portal especializado Medical News Today señaló que, al no contener edulcorantes, azúcares ni aromatizantes artificiales, se considera más saludable que los refrescos tradicionales. Indicó además que hidrata igual que el agua mineral.
El origen de esta bebida se remonta a 1767. El científico británico Joseph Priestley la descubrió por accidente cuando dejó agua en un recipiente de cerveza durante la fermentación. Los gases producidos generaron el efecto burbujeante.
A finales del siglo XVIII, el empresario alemán Johann Jacob Schweppe retomó el hallazgo. Lo utilizó como referencia para fabricar agua mineral gasificada y fundó la empresa Schweppes, que hoy tiene presencia mundial.
Efectos en la salud y el sistema digestivo
Los componentes del agua gasificada son similares a los del agua mineral. La especialista en nutrición holística Yael Hasbani afirmó que ambas resultan igualmente hidratantes. Indicó que la diferencia radica en la presencia del gas.
Según explicó, el gas incrementa los movimientos peristálticos del abdomen. Favorece la digestión y reduce la constipación. Señaló que puede beneficiar a personas con digestión lenta. Recomendó consumirla durante o después de comidas pesadas.
Tasat agregó que el efecto burbujeante genera sensación de saciedad. Esto puede disminuir el apetito.
Sin embargo, especialistas advirtieron que personas con hernia de hiato, úlceras o reflujo gastroesofágico deben evitarla. La presencia de gas puede agravar estos cuadros.
En contraste, una publicación de Medical News Today indicó que el agua gasificada podría aumentar la grelina, hormona asociada a la sensación de hambre. Aclaró que los estudios se realizaron en animales y no en humanos.

Impacto en huesos, dientes y corazón
Cuando contiene minerales como calcio y magnesio, la bebida puede aportar beneficios a la salud ósea y dental. Hasbani señaló que estos nutrientes fortalecen huesos y dientes. También colaboran en la contracción muscular.
No obstante, advirtió que para proteger los dientes del ácido presente en algunas aguas gasificadas, deben contar con flúor.
En el plano cardiovascular, el magnesio influye en la relajación de los vasos sanguíneos. Regula la presión arterial y reduce el riesgo de patologías cardíacas. El calcio contribuye a mejorar el ritmo cardíaco.
Sensaciones y alternativa a los refrescos
Un informe del Conicet indicó que la gasificación mejora el sabor de los productos comestibles. Produce sensaciones adicionales distintas del sabor y aroma básicos. Estas se perciben en las mucosas gustativas y olfativas y se transmiten al cerebro a través del nervio trigémino.
Especialistas señalaron que el agua con gas puede funcionar como alternativa para quienes consumen refrescos o jugos azucarados. Se le pueden añadir rodajas de limón, toronja u hojas de menta para realzar el sabor sin incorporar azúcar.
Advirtieron que no se deben agregar edulcorantes ni azúcar si se desea mantener su perfil saludable.
El médico Julio Bragagnolo indicó que su consumo puede ayudar a abandonar el hábito de beber refrescos. Señaló que permite hidratar y dejar de ingerir azúcar.
En diversas culturas es habitual acompañar el café con un vaso pequeño de agua con gas. Hasbani explicó que esta práctica busca hidratar y neutralizar los efectos de la cafeína. También puede facilitar la digestión y reducir el reflujo o la acidez.
El agua, con o sin gas, constituye un recurso esencial para mantener la hidratación y el funcionamiento adecuado del organismo.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
