
Una investigación científica asoció rasgos psicopáticos con diferencias estructurales en el cerebro. El estudio señaló que personas con mayores niveles de psicopatía presentan una corteza cerebral más delgada en áreas clave vinculadas con emociones y toma de decisiones.
El trabajo se publicó en la revista Aggression and Violent Behavior. El informe se divulgó el domingo 15. El equipo investigador, con sede en España, identificó una relación entre la reducción del grosor de la corteza cerebral y características como impulsividad, manipulación y falta de empatía.
Análisis en 125 hombres
El estudio incluyó a 125 hombres. El grupo contempló 67 condenados por violencia doméstica y 58 sin antecedentes de conducta violenta.
Los investigadores aplicaron la herramienta Psychopathy Checklist-Revised (PCL-R). Este instrumento es considerado estándar para medir psicopatía. Evalúa rasgos como ausencia de remordimiento y conducta manipuladora.
Cada participante asistió a entrevistas individuales de unos 45 minutos. Luego se realizaron resonancias magnéticas. Un software especializado midió con precisión el grosor de la corteza cerebral en distintas zonas del cerebro.
Regiones cerebrales involucradas
Los resultados mostraron que a mayor nivel de psicopatía, menor grosor en varias áreas. Entre ellas destacaron la corteza orbitofrontal izquierda, la ínsula izquierda y el giro frontal superior bilateral.
También aparecieron la corteza prefrontal dorsomedial derecha y la corteza cingulada anterior derecha. Estas regiones integran el sistema fronto-temporo-parietal.
Esta red cerebral participa en funciones como control de impulsos, procesamiento emocional, empatía y decisiones sociales.
Relación con conducta y emociones
Los hallazgos sugieren que cambios en el hemisferio izquierdo se asocian con problemas en la toma de decisiones y el control de impulsos.
Las alteraciones en el hemisferio derecho se vinculan con déficits emocionales y menor capacidad empática.
El estudio también destacó el papel de la ínsula. Esta región interviene en la percepción de emociones propias y ajenas. Un menor grosor podría dificultar la comprensión de otras personas.
Aporte de la neuroimagen
El avance de la neuroimagen permitió detectar estas diferencias con mayor precisión. Según los investigadores, las imágenes cerebrales ofrecen ventajas frente a evaluaciones tradicionales.
Las pruebas no dependen de respuestas subjetivas. Esto reduce el riesgo de manipulación en entrevistas o interrogatorios.
Evaluación más precisa, pero no única
Los autores indicaron que combinar herramientas clínicas como el PCL-R con estudios cerebrales puede mejorar los perfiles psicológicos.
Sin embargo, el estudio advirtió que la psicopatía no depende solo de factores biológicos. También influyen elementos sociales, ambientales y psicológicos en el comportamiento humano.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
