
La preferencia de los mosquitos por la sangre humana aumentó como consecuencia de la pérdida de biodiversidad en ecosistemas naturales. Así lo determinó un estudio realizado en Brasil que alertó sobre un mayor riesgo de transisión de enfermedades virales.
La investigación analizó el comportamiento alimentario de distintas especies de mosquitos en la Mata Atlántica brasileña, una de las regiones más afectadas por el avance humano. El trabajo estuvo a cargo de científicos de la Universidad Federal Rural de Río de Janeiro y del Instituto Oswaldo Cruz, adscrito a Fiocruz.
El estudio indicó que la presencia humana desplazó a animales silvestres de sus hábitats. Ante la menor disponibilidad de hospedadores naturales, los mosquitos optaron con mayor frecuencia por alimentarse de humanos.
La investigación se publicó el 14 de enero en la revista científica Frontiers in Ecology and Evolution.
Análisis de ADN en mosquitos
El trabajo de campo se desarrolló en dos áreas protegidas del estado de Río de Janeiro. Estas fueron la Reserva Sítio Recanto y la Reserva Ecológica del Río Guapiaçu.
En ambos sitios, los investigadores recolectaron 1.714 mosquitos, correspondientes a 52 especies. De ese total, solo 145 ejemplares cumplían con el criterio del estudio. Se trató de hembras ingurgitadas, es decir, con sangre en su interior.
Los científicos extrajeron el ADN del contenido sanguíneo de estos mosquitos. Luego aplicaron técnicas de secuenciación genética para identificar un gen que funciona como código de barras específico de cada vertebrado.
Al comparar estos datos con bases genéticas, los investigadores determinaron el origen del alimento ingerido por los insectos.
El análisis permitió identificar sangre de 18 personas, así como de un anfibio, seis aves, un canídeo y un roedor, a partir de 24 mosquitos. Algunos ejemplares presentaron mezclas de más de una fuente de sangre.
Cambios forzados por el entorno
El estudio explicó que el comportamiento alimentario de los mosquitos es complejo. Aunque ciertas especies muestran preferencias, la disponibilidad y cercanía de los hospedadores influyeron de forma determinante.
La deforestación de la Mata Atlántica y la expansión urbana redujeron la fauna silvestre. Este proceso obligó a los mosquitos a adaptarse a nuevas condiciones para sobrevivir.
Como resultado, los insectos modificaron sus hábitos y recurrieron con mayor frecuencia a los humanos, quienes se convirtieron en el hospedador más accesible en estas zonas.
Riesgo para la salud pública
Además de reflejar la pérdida de biodiversidad, este cambio generó preocupación sanitaria. Muchas especies de mosquitos actúan como vectores de enfermedades virales.
Entre los padecimientos asociados se encuentran fiebre amarilla, dengue, zika y chikungunya.
Los investigadores señalaron que estos hallazgos deben servir como alerta para las políticas públicas. El objetivo es fortalecer la vigilancia epidemiológica y las estrategias de prevención ante un mayor riesgo de transmisión.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
