
El café, originario de Etiopía y descubierto alrededor del año 1140 en la región de Kaffa, trascendió su uso como bebida estimulante. Hoy también figura en rutinas de cuidado capilar por sus posibles beneficios sobre el cuero cabelludo y el crecimiento del pelo.
Según la International Coffee Organization, su consumo se expandió por el mundo con el paso de los siglos. En 1795 llegó a México por el Puerto de Veracruz. Desde entonces formó parte de la vida cotidiana y también de prácticas de belleza.
¿Qué efectos tiene lavar el cabello con café?
De acuerdo con la página oficial de L’Oréal, la cafeína puede ayudar a bloquear la acción de la dihidrotestosterona (DHT). Esta hormona se relaciona con la caída del pelo.
La cafeína también estimula la circulación sanguínea en el cuero cabelludo. Esto favorece que los folículos reciban mejor los nutrientes presentes en mascarillas, ampolletas y otros productos capilares.
Un estudio publicado en el International Journal of Dermatology indicó que la cafeína aplicada de forma tópica puede favorecer el crecimiento capilar. El efecto se observó en casos de alopecia androgenética. La sustancia prolonga la fase anágena, periodo en el que el pelo crece de manera activa.
Al bloquear la DHT, la cafeína protege los folículos pilosos y fortalece el cabello desde la raíz. Estos beneficios se obtienen cuando la aplicación es directa sobre el cuero cabelludo. Tomar café no genera el mismo resultado.
Otros beneficios del café en el cabello
Especialistas de Garnier señalaron que el café puede mejorar la apariencia del cabello si se incorpora con constancia en la rutina.
- Más fuerza y grosor: estimula el cuero cabelludo y favorece un crecimiento más resistente.
- Brillo natural: su acidez ayuda a equilibrar el pH y a sellar la cutícula.
- Limpieza profunda: usado como exfoliante elimina residuos de productos y deja el cuero cabelludo más limpio.
- Efecto de mayor volumen: al fortalecer el pelo genera la ilusión de más cantidad.
¿Cómo usar el café en el cabello?
Para aprovechar sus propiedades se puede preparar un concentrado de café negro natural. Se deja enfriar y se utiliza como enjuague después del shampoo.
Otra alternativa es elegir shampoo, acondicionadores o tónicos con cafeína, formulados para aplicación directa en el cuero cabelludo.
El café amplió su presencia más allá de la taza. Su uso tópico en el cabello gana espacio como complemento en rutinas de cuidado personal.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
