
El desaleteo de tiburones para consumo humano, la contaminación de los océanos y otras malas prácticas de la actividad pesquera están sentenciando a muerte a 11 especies de tiburones pelágicos y también a la mantarraya gigante (de la misma clase “elasmobranquios” de los tiburones).
Asimismo, cinco especies más de tiburones están enfrentando un declive importante entre sus poblaciones.
Esto significa que 16 de las 30 especies de tiburones y sus familiares, como las mantarrayas, la están pasando mal y podrían no recuperarse debido a que estas especies se caracterizan por tener pocos nacimientos al año.
Así lo advierte el estudio Puedes nadar, pero no te puedes esconder , dado a conocer la semana pasada por la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) en la Convención de Diversidad Biológica de Naciones Unidas, celebrada en la ciudad de Bonn, Alemania.
Se conocen como tiburones pelágicos a los peces que viven en alta mar, pero nadan a menos de 200 metros de profundidad, por lo que pueden ser capturados con facilidad por los pescadores.
Según el estudio, entre las especies más afectadas están la manta gigante ( Mobula mobular ), el tiburón jaquetón o silky ( Carcharhinus falciformis ), el tiburón de aleta corta ( Isurus oxyrinchus ), el azotador ( Alopias vulpinus ) y el tiburón zorro marino ( Alopias pelagicus ).
También destaca el tiburón ballena ( Rhincodon typus ) que es el pez más grande del mundo y el tiburón aleta blanca ( Carcharhinus longimanus ).
Faltan leyes. El nuevo reporte fue elaborado por 15 científicos de 13 institutos de investigación.
El documento denuncia que, pese a la existencia de más pruebas sobre el incremento de las amenazas contra estas especies, todavía se necesitan leyes internacionales que limiten la pesca de tiburones.
Según el informe, cada año se comercializan unos 38 millones de ejemplares de aletas de tiburón, entre tres y cuatro veces más de la cuota autorizada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.
“Actualmente, el denominado aleteo está prohibido en gran parte del mundo. Sin embargo, no es delito comerciar con las aletas. Eso es lo que pasa”, afirmó Randall Arauz, científico y asesor marino de UICN en Costa Rica.
Por eso, con este informe en mano, la UICN reclamó a los más de 200 países miembros de la Convención que se fijen límites para la captura de tiburones.
Los expertos señalan que hay evidencia científica que muestracómo las poblaciones de tiburones van en claro declive en todo el mundo.
Además, se sospecha que ha descendido la variabilidad genética entre las especies
La UICN sugiere reforzar el control sobre la captura de tiburones en alta mar y también en los muelles, mediante sanciones más drásticas.