
Un modelo tridimensional de alta resolución de la cantera de Rano Raraku, en la Isla de Pascua, permite recorrer casi 1.000 estatuas moai y analizar áreas cerradas al turismo. La herramienta apoya la investigación científica y amplía el acceso cultural sin aumentar la presión turística.
La Isla de Pascua, ubicada en el océano Pacífico, suma una nueva ventana digital. Un equipo de la Universidad de Binghamton y de la Universidad Estatal de Nueva York presentó el primer mapa 3D de alta resolución de Rano Raraku, una de las canteras más importantes del territorio insular. El modelo facilita la exploración de zonas inaccesibles para los visitantes presenciales.
El proyecto adquiere relevancia por las limitaciones de acceso a la isla. Con el fin de controlar el turismo excesivo, solo opera un número reducido de vuelos por semana. Durante la temporada alta, entre diciembre y marzo, los boletos aéreos se agotan con rapidez. Además, los visitantes deben seguir rutas turísticas definidas, lo que restringe el desplazamiento libre por áreas arqueológicas sensibles.
El modelo 3D permite observar zonas elevadas, laderas y sectores ocultos que no pueden apreciarse desde el suelo. Esta visualización elimina las barreras de seguridad que rigen en la cantera de Rano Raraku y ofrece una visión completa del paisaje arqueológico.
La reconstrucción digital se basó en 11.686 imágenes captadas mediante drones. La organización espacial del sitio involucró a especialistas de distintas disciplinas. El resultado es una réplica digital detallada que funciona como herramienta de divulgación y de análisis académico.
La documentación comenzó en enero de 2024, luego de una solicitud de los habitantes de la Isla de Pascua. La comunidad expresó su preocupación tras un incendio forestal ocurrido en octubre de 2023, que afectó parte de la cantera. El objetivo consistió en contar con registros completos ante un eventual daño irreversible.
Durante varios meses, los investigadores realizaron cerca de 30 vuelos con drones. En total, capturaron alrededor de 22.000 fotografías, tomadas a intervalos de 30 metros. Un software especializado integró las imágenes y permitió construir el modelo tridimensional.
Gracias al modelo, el equipo analizó 30 talleres dentro de la cantera. En estos espacios, donde se tallaron las estatuas moai, se identificaron patrones distintos de extracción y variaciones en las técnicas de tallado. La evidencia apunta a la presencia de múltiples grupos independientes que trabajaron de forma simultánea.
Este hallazgo plantea que la Isla de Pascua no operó bajo una autoridad centralizada, sino mediante comunidades que desarrollaron su labor en paralelo.
A futuro, el modelo 3D permitirá nuevas investigaciones arqueológicas. También quedará disponible para públicos no especializados, lo que amplía el conocimiento sobre la cultura moai sin generar impacto físico sobre el sitio.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
