
El azúcar presente en un jugo de naranja 100%, aquel que contiene sólo los propios de la fruta, no provocó la misma respuesta en el cuerpo que el azúcar de bebidas sin matriz de fruta. Esa fue la conclusión de un ensayo clínico publicado en la revista Food & Function, que comparó cómo cambia la glucosa en sangre después de consumir distintas bebidas con cantidades similares de azúcar.
La investigación surge en medio del debate sobre los llamados “azúcares libres”, categoría que incluye tanto los azúcares añadidos como los presentes naturalmente en jugos de frutas. Diversas guías alimentarias suelen agruparlos dentro del mismo tipo de riesgo metabólico. Sin embargo, los autores del estudio analizaron si el resto de componentes naturales de la fruta podría modificar esa respuesta.
El trabajo fue desarrollado por investigadores del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS-CSIC), en España, junto con otras instituciones europeas.
Para el ensayo, los científicos prepararon cuatro bebidas distintas. Una era jugo de naranja 100%. Otra contenía 50% de jugo. La tercera incluía únicamente azúcares equivalentes a los del jugo, pero sin otros componentes naturales de la fruta. La cuarta fue una solución de glucosa utilizada como control. Todas aportaban una cantidad similar de azúcar.
Los investigadores explican que la diferencia principal entre las bebidas estaba en la llamada “matriz de fruta”. Ese concepto se refiere al conjunto de sustancias y estructuras naturales presentes en los alimentos, como fibra, vitaminas, minerales y compuestos bioactivos que interactúan entre sí.
El estudio incluyó hombres jóvenes sanos. Cada participante consumió todas las bebidas en distintos momentos y luego se midieron sus niveles de glucosa e insulina durante dos horas.
Aunque el análisis general no mostró diferencias estadísticamente significativas en el total acumulado de glucosa, sí aparecieron cambios importantes en la velocidad y magnitud de los picos de azúcar en sangre. El jugo de naranja 100% produjo un pico máximo de glucosa más bajo que la bebida elaborada solo con azúcares. Además, durante los primeros 15 minutos, el aumento de glucosa fue menor con el jugo natural que con las bebidas de 50% y 0% de matriz de fruta.
Los autores señalan que esos primeros aumentos rápidos también son relevantes para comprender cómo responde el organismo después de consumir alimentos o bebidas azucaradas.
El estudio también encontró diferencias importantes entre personas. Algunos participantes mostraron respuestas mucho más marcadas que otros frente a las mismas bebidas. Los investigadores identificaron grupos con respuestas altas y bajas y analizaron compuestos presentes en la sangre mediante técnicas de metabolómica.
En esos análisis aparecieron diferencias en metabolitos relacionados con compuestos naturales del jugo de naranja, incluidos derivados de polifenoles. Según los autores, los resultados muestran que la estructura natural de los alimentos puede influir en la forma en que el cuerpo procesa los azúcares.
