
La NASA y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) vigilarán el Sol de forma continua durante la misión Artemis II para proteger a los cuatro astronautas que viajarán alrededor de la Luna a bordo de la nave Orion.
La misión durará 10 días y se desarrollará más allá del campo magnético de la Tierra, por lo que la nave funcionará como la principal protección de la tripulación frente a la radiación solar. Durante el vuelo, los equipos de ambas agencias traducirán las condiciones del clima espacial en decisiones operativas en tiempo real.
El principal riesgo para la tripulación son los eventos de partículas solares, que pueden elevar los niveles de radiación dentro de la nave. La NASA indicó que una exposición acumulada demasiado alta puede aumentar el riesgo de cáncer o de trastornos de salud que afecten la cognición y el desempeño.
Mary Aronne, jefa de operaciones de la oficina de análisis de clima espacial del Centro de Vuelo Espacial Goddard de NASA, explicó que el enfoque estará en el análisis en tiempo real de partículas energéticas solares y de los eventos que puedan producirlas. Señaló que el equipo buscará el detonante, que suele ser una llamarada solar o una eyección de masa coronal.
El equipo de Goddard seguirá las erupciones solares para medir su tamaño, su velocidad y la probabilidad de que generen partículas energéticas que crucen la trayectoria de Orion. Para eso usará datos en tiempo real de misiones como Interstellar Mapping and Acceleration Probe, Solar Dynamics Observatory, Solar and Heliospheric Observatory y el satélite GOES-19 de NOAA, entre otras.
NASA también utilizará otras plataformas para observar el Sol. Debido a la posición actual de Marte, el róver Perseverance puede observar el lado opuesto del Sol, fuera de la vista desde la Tierra. Sus cámaras Mastcam-Z permiten detectar grandes manchas solares hasta con dos semanas de anticipación para dar seguimiento a posibles llamaradas.
Dentro de Orion, seis sensores de radiación del sistema Hybrid Electronic Radiation Assessor medirán tasas de dosis en distintas zonas de la cabina. Además, los astronautas portarán dosímetros personales. Si los niveles aumentan, los sistemas de la nave emitirán advertencias visuales y una alarma sonora.
La NASA estableció umbrales de dosis dentro de la cápsula. El primero activa una señal de precaución para reforzar el monitoreo y la coordinación con los equipos médicos y de vuelo. Un umbral más alto genera una recomendación para que la tripulación busque refugio.
Como parte del procedimiento, los astronautas recibirán entrenamiento para reorganizar la cabina durante un evento de partículas solares. La maniobra consiste en mover equipos almacenados y colocarlos en zonas de la nave para aumentar la masa entre la tripulación y las partículas entrantes. La NASA indicó que probar ese procedimiento en Orion será uno de los principales objetivos de Artemis II, al tratarse de la primera misión tripulada del programa lunar.
Stuart George, analista de radiación espacial del Centro Espacial Johnson, comparó el aumento de radiación con una tina que se llena de forma gradual. Según explicó, ese incremento progresivo da tiempo a los analistas para evaluar la situación.
La agencia señaló que la tripulación también deberá considerar la exposición a los cinturones de radiación de la Tierra y a los rayos cósmicos galácticos. Esa exposición base se estima comparable a una estadía de un mes en la Estación Espacial Internacional, o cerca del 5% del límite de carrera de un astronauta. Cualquier evento de radiación solar se sumaría a ese nivel.
La Oficina de Análisis de Clima Espacial de Luna a Marte, ubicada en Goddard, evalúa de forma continua la actividad solar y comparte sus análisis con el Grupo de Análisis de Radiación Espacial del Centro Espacial Johnson, en Houston. Esas evaluaciones, junto con los pronósticos del Centro de Predicción del Clima Espacial de NOAA y las mediciones en tiempo real dentro de Orion, servirán de base para las recomendaciones al equipo de control de vuelo.