
La NASA inició una investigación sobre el desempeño del escudo térmico de la cápsula Orion tras el regreso de la misión Artemis II, luego de que la nave completara su reingreso a la atmósfera terrestre.
El análisis se centra en el sistema de protección térmica, que presenta un defecto de diseño detectado durante la misión no tripulada Artemis I en 2022, cuando partes del material se agrietaron y desprendieron durante el reingreso.
Debido a esa condición, la tripulación de Artemis II descendió con una trayectoria más pronunciada y rápida que la prevista originalmente, con el objetivo de reducir el tiempo de exposición a temperaturas extremas.
La misión concluyó con el amerizaje en el océano Pacífico tras un vuelo de 10 días alrededor de la Tierra y la Luna, con los astronautas Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen en buen estado de salud.
Horas después del amerizaje, imágenes del escudo térmico mostraron una mancha blanca que generó atención. El administrador de la NASA, Jared Isaacman, indicó que esa decoloración correspondía a la zona de almohadilla de compresión y coincidía con lo esperado en pruebas previas.
I am hesitant to get ahead of a proper data review, but I understand the space community’s curiosity, especially when imagery can give the impression of a problem.
— NASA Administrator Jared Isaacman (@NASAAdmin) April 12, 2026
As you would expect, engineers were eager to inspect the heat shield, starting with diver imagery shortly after…
La agencia inició la recopilación de datos inmediatamente después del amerizaje. Según el portavoz Kenna Pell, en declaraciones enviadas por correo electrónico a NBC News, buzos tomaron imágenes del escudo antes de cualquier posible corrosión o daño derivado del equipo de recuperación.
Además, aeronaves captaron imágenes y datos preliminares en el sitio de descenso. La información recolectada será analizada en los próximos meses junto con inspecciones detalladas del hardware.
La cápsula Orion es trasladada al Centro Espacial Kennedy, en Florida, donde se realizará una revisión completa de todos los sistemas, incluido el de protección térmica.
Durante Artemis I, la NASA determinó que gases atrapados dentro del escudo generaron acumulación de presión, lo que provocó grietas en el material externo durante el reingreso.
Para futuras misiones Artemis, la agencia planea rediseñar el escudo térmico. Sin embargo, la cápsula utilizada en Artemis II ya estaba ensamblada cuando se identificó el problema, por lo que se optó por modificar la trayectoria de reingreso.
