
La NASA comenzó el proceso de ensamblaje del cohete de la misión Artemis III tras el traslado de sus principales componentes al edificio de ensamblaje de vehículos (VAB) en el Centro Espacial Kennedy, en Florida.
La etapa central del cohete SLS (Space Launch System), considerada la sección más grande del vehículo, llegó el 27 de abril luego de recorrer 1448 kilómetros desde la instalación Michoud, en Nueva Orleans. Un día después, el 28 de abril, equipos técnicos la ingresaron al VAB para iniciar su integración con otras partes del cohete.
Dentro del edificio, la etapa será colocada inicialmente en posición horizontal antes de ser elevada e integrada con la sección de motores y el adaptador trasero, componentes que ya habían sido ensamblados desde agosto de 2025. Este proceso forma parte de las operaciones de integración necesarias para completar el cohete.
La etapa central mide 695 metros de altura y contiene los tanques de hidrógeno líquido y oxígeno líquido, además de los sistemas de aviónica. Estos elementos alimentarán cuatro motores RS-25 durante el lanzamiento. En conjunto, el sistema completo permitirá generar hasta 8,8 millones de libras de empuje con el apoyo de los propulsores laterales.
El avance ocurre luego de que el lanzador móvil, utilizado para ensamblar y lanzar el cohete, fuera trasladado el 17 de abril al VAB tras completar su uso en la misión Artemis II. Esta estructura será utilizada en el apilamiento del cohete y permanecerá en el edificio hasta su traslado final a la plataforma de lanzamiento.
En paralelo, otros componentes del sistema también han comenzado a llegar. El primer envío de segmentos de los propulsores sólidos arribó el 13 de abril y será preparado para su integración. Un segundo envío está previsto para el verano.
Además, técnicos trabajan en el procesamiento de la cápsula Orion de Artemis II, que regresó al Centro Espacial Kennedy para análisis posteriores al vuelo. Al mismo tiempo, continúan las pruebas y preparación del módulo tripulado que será utilizado en Artemis III.
La misión prevé lanzar astronautas en la nave Orion sobre el cohete SLS para realizar pruebas de acoplamiento en órbita terrestre. Estas operaciones forman parte de los preparativos para futuras misiones de alunizaje dentro del programa.
