
La NASA se encuentra a pocas semanas de ejecutar uno de los hitos más ambiciosos de su historia. La misión Artemis II enviará una tripulación humana a una distancia sin precedentes desde la Tierra y marcará el inicio de una nueva etapa en la exploración espacial tripulada.
La agencia espacial estadounidense definió esta misión como un paso decisivo para el futuro de los vuelos tripulados. El objetivo central consiste en llevar astronautas más allá de cualquier misión humana previa y obtener información clave para el retorno sostenible a la Luna.
La tripulación estará integrada por los astronautas estadounidenses Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con Jeremy Hansen, representante de la Agencia Espacial Canadiense. Todos viajarán a bordo de la nave Orion, diseñada para misiones de larga duración en el espacio profundo.
Dentro del programa Artemis, esta misión buscará validar de forma integral los sistemas necesarios para vuelos tripulados prolongados fuera de la órbita terrestre. Los datos recopilados servirán como base tanto para futuras misiones lunares como para planes de exploración humana hacia Marte.
Según el plan operativo, tras alcanzar la órbita lunar, la nave Orion realizará una maniobra conocida como inyección translunar. En esta fase, el módulo de servicio proporcionará el impulso final que colocará a la cápsula en una trayectoria de cerca de cuatro días hacia el espacio profundo.
La nave rodeará el lado oculto de la Luna y seguirá una ruta con forma de ocho. Durante ese recorrido, alcanzará una distancia superior a 370.000 kilómetros desde la Tierra antes de iniciar el viaje de regreso.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
