
Un rastreo fósil de 150 millones de años, ubicado cerca de Ouray, en el oeste de Colorado, Estados Unidos, sorprendió a científicos por una posible señal inusual: el dinosaurio que lo dejó podría haber estado cojeando.
La traza paleontológica pertenece a un saurópode gigante, un grupo de dinosaurios herbívoros de cuello largo que incluye especies como Diplodocus y Camarasaurus. La huella, que mide 95,5 metros de longitud y cuenta con más de 130 pisadas, forma un extraño patrón circular, algo poco común en este tipo de registros.
El hallazgo fue descrito en un estudio publicado en la revista Geomatics, el 20 de noviembre.
Por la gran extensión del rastro, los investigadores decidieron utilizar drones y modelos 3D de alta precisión. Estas herramientas digitales revelaron detalles imposibles de ver desde el suelo. Gracias al modelo virtual, fue posible observar cambios sutiles en el patrón de marcha del animal prehistórico.
El dinosaurio comenzó su recorrido en dirección noreste, realizó una vuelta completa y terminó orientado nuevamente hacia ese mismo punto cardinal. Esta trayectoria circular permitió analizar su locomoción con un nivel de detalle sin precedentes.
Dos detalles claves que desconcertaron a los científicos
Durante el análisis, los especialistas notaron dos características llamativas en las huellas:
- La distancia entre las huellas del lado izquierdo y del derecho varió de forma significativa. En algunos tramos, el espacio se ensanchó, lo cual sugiere que los saurópodes podían cambiar su postura al caminar. Esto pone en duda algunas conclusiones previas basadas únicamente en segmentos cortos de rastros fósiles.
- El largo de los pasos no fue uniforme. Se identificó una diferencia de aproximadamente 10 centímetros entre los pasos de la pierna izquierda y la derecha. Este patrón puede ser consecuencia de una leve claudicación, aunque también podría deberse a una asimetría natural en la fuerza aplicada por cada lado del cuerpo.
El estudio demostró que el análisis de rastros extensos mediante reconstrucciones tridimensionales puede abrir nuevas vías para comprender la locomoción de dinosaurios gigantes. Según los autores, esta técnica podría aplicarse en yacimientos similares alrededor del mundo.
La traza localizada en el estado de Colorado representa una de las más continuas y con mayor curvatura jamás registradas para un saurópode, lo que convierte este sitio en un hallazgo de valor excepcional.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
