
Una investigación internacional detectó microplásticos en el 92% de los animales recolectados cerca de fuentes hidrotermales ubicadas a más de 2.000 metros de profundidad. El estudio apareció en junio en la revista científica Water Research y reveló que la contaminación por plástico también afecta ecosistemas considerados entre los más remotos de la Tierra.
El proyecto estuvo a cargo de investigadores del Instituto Coreano de Investigación en Biociencia y Biotecnología (KRIBB) y del Instituto Coreano de Ciencia y Tecnología Oceánica (KIOST). La investigación representó la primera comparación sobre contaminación por microplásticos entre distintas cuencas oceánicas en este tipo de ambiente marino.
Los microplásticos son fragmentos de plástico menores a cinco milímetros. Estas partículas se originan por la degradación de envases, botellas y otros productos plásticos. Se estima que 11 millones de toneladas de plástico llegan cada año a los océanos y las corrientes marinas las distribuyen por prácticamente todo el planeta.
Hasta ahora, la mayoría de las investigaciones sobre esta contaminación se concentró en aguas costeras y en la superficie marina. En cambio, las aguas profundas, que representan cerca del 90% del ambiente marino mundial, recibieron poca atención científica. Esto incluye las fuentes hidrotermales, donde sobreviven especies adaptadas a condiciones extremas sin necesidad de luz solar.
Para ampliar el conocimiento sobre estos ecosistemas, el equipo del KIOST recolectó caracoles de la familia Provannidae y mejillones de la familia Modiolidae en la cuenca Norte de Fiji, en el suroeste del océano Pacífico, y en la Dorsal Mesooceánica Central, en el océano Índico. Posteriormente, especialistas del KRIBB analizaron los tejidos de estos animales para identificar y cuantificar las partículas de plástico.
Los moluscos estudiados registraron un promedio de 3,42 partículas de microplástico por individuo. El poliestireno fue el polímero predominante y representó más de la mitad de las partículas encontradas. Ese resultado difiere de lo observado en la superficie del océano, donde predominan el polietileno y el polipropileno, materiales comunes en bolsas y envases rígidos.
La alimentación influye en la acumulación de microplásticos
El estudio también identificó diferencias relacionadas con la alimentación de cada especie.
En los caracoles, que obtienen alimento al raspar comunidades de microorganismos del fondo marino, los microplásticos se concentraron principalmente en el sistema digestivo.
En los mejillones, que filtran partículas suspendidas en el agua, el plástico apareció distribuido de forma más uniforme en los tejidos. Los investigadores señalaron que este comportamiento coincide con observaciones realizadas en mejillones de zonas costeras.
La comparación entre las dos regiones también mostró diferencias importantes en la contaminación. Después de ajustar los datos según el peso corporal de cada ejemplar, los animales recolectados en el océano Índico presentaron concentraciones de microplásticos hasta 14,7 veces superiores a las observadas en el suroeste del océano Pacífico.
Los investigadores atribuyeron esa diferencia a varios factores. Entre ellos mencionaron el volumen de plástico transportado por ríos cercanos, el nivel de actividad humana en las costas próximas y los patrones de circulación de las corrientes oceánicas, capaces de concentrar contaminantes en determinadas zonas.
Advertencia para la conservación de los océanos
Los científicos indicaron que los resultados constituyen una evidencia de que el plástico liberado en la superficie puede desplazarse miles de metros hacia las profundidades y alcanzar prácticamente cualquier ambiente acuático.
Uno de los autores del estudio explicó que la contaminación por plástico ya alcanzó los ecosistemas de fuentes hidrotermales de aguas profundas, considerados durante años algunos de los ambientes más aislados del planeta. También señaló que los hallazgos aportan información científica para desarrollar sistemas de monitoreo ambiental y fortalecer futuras políticas de conservación.
Los investigadores esperan que los resultados sirvan como referencia para el monitoreo de aguas profundas y para las evaluaciones de impacto ambiental relacionadas con proyectos de minería submarina. Esa actividad aumentó en regiones cercanas a fuentes hidrotermales debido a su riqueza mineral y mantiene un debate por sus posibles efectos sobre los ecosistemas y las especies que habitan esos ambientes.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
