Por: Michelle Soto.   18 febrero, 2016

Los árboles como roble sabana, jacarandas y poró gigante, celebran estos días soleados de verano con coloridas floraciones que modifican, hasta abril, el paisaje del Valle Central.

El roble sabana (Tabebuia rosea) pierde casi por completo sus hojas y tiñe el paisaje de flores rosadas.

Este pertenece a la familia de Bignoniaceae, lo mismo que los jacaranda, que también exhiben en estos meses sus flores violeta con forma de campana. En el país existen dos especies nativas de jacaranda (J. caucana y J. copaia), pero no suelen cultivarse en la Gran Área Metropolitana (GAM). La especie brasileña es más común.

Vista del río María Aguilar a la altura de Hatillo 8. | RAFAEL PACHECO
Vista del río María Aguilar a la altura de Hatillo 8. | RAFAEL PACHECO

Sin embargo, los reyes de la floración en el Valle Central son los poró, de la familia Fabaceae. En Costa Rica existen 11 especies, siendo la más llamativa la del poró gigante (Erythrina poeppigiana), con sus flores naranja. Esta especie es usada para dar sombra al cultivo de café.

En marzo y abril, el turno será del corteza amarilla (Handroanthus ochraceus), de la familia Bignoniaceae.

Certamen. Desde hace cinco años, Fundación Árboles Mágicos organiza un concurso de fotografía para visibilizar estas floraciones, el cual lleva el nombre de Capturá la Magia.

Participar es tan sencillo como tomar una fotografía de árboles en floración. Las personas pueden subir sus imágenes a la página que la fundación destinó al concurso ( http://arbolesmagicos.org/concurso/concurso ) o a su perfil de Facebook ( www.facebook.com/arbolesmagicoscostarica ).

El último paso es compartir la imagen e invitar a otros a votar por su favorita.

Una bandada de pericos se posaron en las copas de árboles de poró gigantes, los cuales se encuentran en las márgenes del río María Aguilar en Hatillo 8. | RAFAEL PACHECO
Una bandada de pericos se posaron en las copas de árboles de poró gigantes, los cuales se encuentran en las márgenes del río María Aguilar en Hatillo 8. | RAFAEL PACHECO

Todas las semanas se premiarán aquellas fotografías más populares con libros y calendarios de la Fundación Árboles Mágicos, así como artículos deportivos de la tienda Runners o productos Vindi, empresas que apoyan esta iniciativa educativa.

Al final del certamen, en abril, un jurado constituido por fotógrafos profesionales seleccionarán las mejores imágenes.

“El concurso lo que busca es visibilizar los árboles para ver, sentir y compartir”, comentó Giancarlo Pucci, director de Fundación Árboles Mágicos.