22 agosto
Esta imagen del Observatorio de la Tierra de la NASA muestra varios incendios en los estados brasileños de Amazonas, Mato Grosso y Rondonia, el 11 de agosto de 2019. (HO / NASA Earth Observatory / AFP)
Esta imagen del Observatorio de la Tierra de la NASA muestra varios incendios en los estados brasileños de Amazonas, Mato Grosso y Rondonia, el 11 de agosto de 2019. (HO / NASA Earth Observatory / AFP)

Uruguay. Este miércoles al mediodía el hashtag #PrayforAmazonas (Recemos por el Amazonas) se convirtió en la primera tendencia global en Twitter. Desde el martes por la tarde las búsquedas de este tema crecieron en Google y miles de usuarios de Facebok e Instagram se dedicaron a compartir imágenes de la Amazonia en llamas.

Sin embargo, pese al impacto de las imágenes y la viralización, la mayoría del contenido no se corresponde con la situación actual o ni siquiera pertenecen a incendios en Brasil .

Al margen de ello, los incendios forestales tuvieron un gran aumento. En un informe difundido el martes, el Instituto Nacional de Investigación Espacial del Brasil (INPE) indicó que entre el 1.° de enero y el 18 de agosto ha registrado 71.497 focos de incendio en el país y que un 52,5% se sitúan en la región amazónica.

El 30,1% de los focos (21.942) se registró en el Cerrado, como es conocida la sabana brasileña que cerca la Amazonia; mientras que el 10,9% (7.943) ocurrió en el Bosque Atlántico, la región boscosa que bordea la mayor parte del litoral del país.

Varios estados como Amazonas y Acre declararon situación de emergencia ambiental, a causa de las enfermedades respiratorias y problemas con el tráfico aéreo que provoca el humo de los incendios. Desde el jueves pasado las imágenes satelitales detectaron 9.507 nuevos incendios forestales, principalmente en la cuenca del río Amazonas.

Polémica en Brasil por incendios en la Amazonía

Parte de los estados de Mato Grosso do Sul y Paraná, así como en la ciudad de San Pablo se vieron afectados por el humo que oscureció completamente el cielo poco después del mediodía.

Según informó O Globo, el meteorólogo Carlos Nobre explicó que la ciudad paulista se oscureció por un efecto óptico provocado por las partículas de humo y un frente frío.

De acuerdo con el INPE, los focos de incendio han afectado 68 áreas protegidas, reservas ambientales o indígenas principalmente en la Amazonia tan solo en la última semana.

La organización no gubernamental Instituto de Pesquisa Ambiental de la Amazonía (Ipam) denunció en un comunicado: “El número de focos de calor registrado en la Amazonía ya es un 60% superior al de los últimos tres años y ese pico tiene relación con la deforestación y no con una sequía más fuerte como se podría suponer”.

También se alerta que los incendios provocados por agricultores y criadores de ganado pueden salir del control.

Tragedia avisada

Un informe del Instituto del Hombre y el Medio Ambiente de la Amazonía (Imazon), que desde hace 28 años estudia la región, reveló que la tasa de deforestación en la selva brasileña creció un 66% en julio pasado, aunque ese porcentaje llega al 278%, según las proyecciones del INPE.

El bosque actúa como un sumidero de carbono: absorbe más dióxido de carbono (CO2) del que emite y libera oxígeno. Además, al almacenar de 90.000 a 140.000 millones de toneladas de CO2 ayuda a regular el calentamiento global, según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).

Pero la deforestación reduce esta capacidad de absorción de CO2.

La Amazonia ha estado habitada durante al menos 11.000 años y hoy cuenta con 34 millones de personas, de las cuales dos tercios viven en ciudades. Casi tres millones son indígenas que integran 420 tribus diferentes, de las cuales alrededor de 60 viven en total aislamiento.

La población indígena habla 86 lenguas y 650 dialectos. La tribu amazónica más grande es la Tikuna, que cuenta con unos 40.000 miembros que viven en Brasil, Perú y Colombia, según la organización Survival International.

Pulmón del planeta en peligro

La Amazonia es el bosque tropical más grande del mundo. Tiene una superficie de 5,5 millones de kilómetros cuadrados.

FUENTE: ONGS, AGENCIAS DE CABLE AFP Y AP.    || J.C. / LA NACIÓN.

El jefe indígena brasileño de la tribu Kayapo, Raoni Metuktire, es el principal activista en la campaña contra la deforestación en la Amazonia y ha viajado por el mundo durante tres décadas pidiendo la preservación del bosque y su población indígena.

El biólogo uruguayo Emanuel Machín indicó a El País que “una de las tantas causas que producen los incendios intencionados que está sufriendo la cuenca del Amazonas es la pérdida y fragmentación de diferentes tipos de hábitat”.

Machín señaló que la destrucción de estos hábitats “es una de las principales razones de la extinción que están sufriendo muchas especies de animales y vegetales a lo largo de todo el planeta”.

Bolsonaro insinúa que las ONG son responsables de incendios en la Amazonas

El experto sostuvo que todos hemos crecido escuchando sobre importancia de la región para el planeta y, por esa razón, esta situación genera conmoción: “Cuando escuchamos que está en peligro el Amazonas paramos la oreja porque nos han inculcado que allí están los pulmones del mundo. No es para menos. Muchas de las regiones cercanas al Ecuador presentan los puntos más calientes de biodiversidad del globo”. Sin embargo, explicó que no es la única zona importante afectada.

Por otro lado, detalló que la “quema gradual que está recibiendo la cuenca del Amazonas desde hace algunos años también se lleva consigo una gran diversidad cultural, donde muchas comunidades nativas pierden su conexión con el entorno natural que las rodea. En definitiva, el desarrollo sustentable que pregona el sistema capitalista sigue creciendo a costa de las demás formas de vida y ya no le importa el lugar”, concluyó.

Bosque tropical más grande del mundo

La Amazonia es el bosque tropical más grande del mundo, con una superficie de 5,5 millones de kilómetros cuadrados, un tesoro ecológico amenazado por la creciente deforestación y los incendios forestales.

La cuenca del Amazonas, que abarca 7,4 millones de kilómetros cuadrados, cubre casi el 40% de América Latina y se extiende por nueve países: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana Francesa, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela. Alrededor del 60% está en Brasil.

La selva amazónica, de la cual 2,1 millones de kilómetros cuadrados son zonas protegidas, alberga un santuario de biodiversidad único en el mundo. Una cuarta parte de las especies de la Tierra se encuentran allí, es decir, 30.000 tipos de plantas, 2.500 especies de peces, 1.500 de aves, 500 de mamíferos, 550 de reptiles y 2,5 millones de insectos, según la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA).

En los últimos 20 años, se han descubierto 2.200 nuevas especies de plantas y vertebrados.

La Amazonia contiene un tercio de los bosques primarios del mundo y, a través del río Amazonas y sus afluentes, proporciona el 20% del agua dulce no congelada de la Tierra.

El Amazonas es el río más caudaloso del mundo. El presidente brasileño Jair Bolsonaro insinuó este miércoles que organizaciones no gubernamentales (ONG) pueden estar detrás de los incendios desatados en la Amazonia , que son los mayores registrados en los últimos años.

“Puede haber, sí, y no estoy afirmando, una acción criminal de esos ‘oenegeros’ para llamar la atención contra mi persona, contra el gobierno de Brasil, y esa es la guerra que nosotros enfrentamos”, declaró a periodistas Bolsonaro, cuyas agresivas políticas para la explotación comercial de la Amazonía han levantado polémicas.

Para reforzar su tesis, Bolsonaro citó que su gobierno ha “cortado el dinero público que iba para las ONG” que operan en la región amazónica, con proyectos “supuestamente” volcados al cuidado del ecosistema.

“De esa forma, ese personal está sintiendo la falta de dinero”, agregó el gobernante de ultraderecha, quien apuntó que ahora la tarea de las autoridades es determinar si los incendios en el mayor pulmón del planeta han sido provocados.

“El crimen existe. Ahora, tenemos que hacer lo posible para que ese crimen no aumente” y establecer las responsabilidades “si es que las hubiera”, indicó Bolsonaro, quien insistió en que las ONG que operan en la Amazonia “representan intereses ajenos” a Brasil. GDA/El Pais/Uruguay