
1985
Nacimiento de Fundación Neotrópica.
1999
Organización ganó el premio Aportes al Mejoramiento a la Calidad de Vida.
2012
Inicia el proyecto de carbono azul comunitario en manglares.
Por apoyar a las comunidades en proyectos de conservación, como la reforestación de manglares y humedales, la Fundación Neotrópica (FN) recibirá hoy el premio Mérito a la Conservación de la Biodiversidad 2014.
Este es un galardón creado por el Instituto Nacional de Biodiversidad (INBio), y que se entrega cada dos años para destacar los aportes de personas u organizaciones en pro de la protección, el conocimiento o el uso sostenible del patrimonio natural del país.
En el caso de la Neotrópica, el jurado destacó su trayectoria de 29 años al servicio del ambiente.
“Sus tareas se han centrado en un modelo de gestión comunitaria, la conservación de humedales y el fortalecimiento de capacidades locales para el desarrollo de actividades productivas sostenibles, la educación y la sensibilización socioambiental”, dice el fallo.
“Es un reconocimiento al trabajo de los colaboradores, las comunidades y los ecosistemas con los que trabajamos, sobre todo nuestras contrapartes en la zona sur, nuestros amados humedales y manglares”, expresó Bernardo Aguilar, director ejecutivo de la Fundación, sobre este premio.
Aguilar agregó que también es un reconocimiento al liderazgo y la visión de sus fundadores, en alusión a los científicos que la crearon en 1985.

Trayectoria. En esta sexta edición, el jurado recalcó la contribución de la FN en la protección y uso sostenible de la biodiversidad en las zonas de amortiguamiento de las áreas silvestres protegidas.
“Nos dimos cuenta de que si no se hacía algo fuera de los parques nacionales, tendríamos que poner un policía cada 100 metros. Si la gente no compraba la idea de la importancia de la protección, era imposible proteger esas áreas”, explicaba en el 2010 a la revista Perfil , el presidente de la Junta Directiva de la Neotrópica, Juan Carlos Crespo.
Por esa razón, fueron pioneros en la península de Osa, cuando era devastada por la deforestación.
“Eso implicó un trabajo en temas como lo forestal-comunitario, la agricultura alternativa y otros más. Allí, la Fundación exploró e innovó desde muchas ópticas que se relacionan con el desarrollo sostenible”, recordó Aguilar.

Asimismo, con su decisión, el INBio le reconoció a la Fundación Neotrópica su capacidad de adaptación para ayudar al país a afrontar los retos ambientales.
Por ejemplo, a mediados de los años noventa, Costa Rica experimentaba el boom del ecoturismo y la FN se enfocó en visibilizar el valor de los servicios ambientales que ofrecían las diversas áreas protegidas, como parques y refugios.
Hoy, los retos son otros y por eso la organización se aboca a temas marinos y costeros, además de la lucha contra el cambio climático.
“Actualmente la Fundación mantiene varias de estas líneas, pero se enfoca hacia un ambientalismo o ecologismo más social. Así incursionamos con éxito en los campos de la economía ecológica y la ecología política, enfocándonos en la visibilización y comprensión de los conflictos socio-ecológicos que caracterizan la realidad ambiental del país”, resaltó Aguilar.
El reconocimiento a la Neotrópica también elogia la vocación de esta entidad de compartir el conocimiento adquirido en estas casi tres décadas; esto, mediante su Editorial Heliconia, que distribuye materiales educativos sobre temas ambientales y de turismo.